Bolsa, mujer y espada, no quiere andar prestada.
Cuando todo está perdido, aún queda la esperanza.
Come el gato lo que no se halla a buen recaudo.
Ver es creer, pero sentir es estar seguro. Y cuando debemos sentir, pensamos.
Te puedes arruinar por porfiada y por fiar.
Donde hay amor, hay dolor.
A buen comer o mal comer, tres veces beber.
Ni al caballo corredor, ni al hombre rifador dura mucho el honor.
Quien monta un tigre corre el riesgo de no poderse bajar nunca.
Las mujeres pocas veces nos perdonan ser celosos; pero sin embargo no nos perdonarían nunca no serlo
Por la caridad entró la peste. (Miguel Angel Fuentes)
Las palabras se las lleva el viento, lo escrito permanece.
Ni pidas a mujer hermosa, y prometas a pobre, ni debas a rico.
Hermosura y castidad, pocas veces juntas van.
La alegría intensa es cosa seria
Cuanto más se camina por el bosque, más leña se encuentra
Solo el más necio no aprende lo que los necios enseñan.
Por San Mateo, tanto veo como no veo.
Quien no sabe dar sabe recibir
A fin de que seas mejor, purifícate todos los días.
Fuerza sin maña, mucho rompe; y maña sin fuerza, poco tira.
La edad de oro nunca es la presente.
No creas jamás que tu enemigo es débil.
Palabra que retienes dentro de tí, es tu esclava; la que se te escapa, es tu señora.
Quien se empeña en pegarle una pedrada a la luna no lo conseguirá, pero terminará sabiendo manejar la honda.
Más vale buen viento que fuerza de remos.
Viendo al payaso, soltando la risa.
Vieja verde caprichosa, ni fue buena madre ni buena esposa.
Al que fortuna lo viste, fortuna le desnuda.
Renuncia solo cuando estés bajo tierra
No hay medicina para el miedo.
El aburrimiento es el mejor enfermero
Un beso robado no se devuelve fácilmente.
Más vale una cabra que da leche que una vaca estéril.
El que no se atreve a largar velas hasta que tenga un viento favorable perderá muchos viajes.
Bien hayan mis bienes, si remedian mis males.
Del que jura, teme la impostura.
Tal padre, tal hijo.
Año de bellotas, nieve hasta las pelotas.
El que teme a sufrir, sufre de temor.
Qué bonita es la vergüenza, mucho vale y poco cuesta.
Contra las palabras llenas de ira nada mejor que una boca bien cerrada.
El que de mozo no corre su caballo, lo corre de casado.
Si lo piensas, decídelo. Si lo decidiste, no lo pienses.
No muchas cosas bien aprendidas, sino pocas y bien asbids.
¡Sé siempre el primero, incluso para los golpes!
Con una mentira suele irse muy lejos, pero sin esperanzas de volver.
Ocasión desaprovechada, necedad probada.
Bien ama quien nunca olvida.
Fiar del mozo y esperar del viejo, no te lo aconsejo.