Consejo tardío, consejo baldío.
Los estudiantes de Zen, deben aprender a perder el tiempo conscientemente.
Si Dios cierra una puerta, abre mil otras.
El agua arruina el puente y el vino la mente
Lo que la moral quiere no está nunca en consonancia con los instintos.
Aire de Levante, agua delante.
Disparar otra flecha para encontrar la anterior
La riqueza es para el que la disfruta, y no para el que la guarda.
Por el amor del caballero, besa la dama al caballero.
Sabio es quien poco habla y mucho calla.
Si un negocio te abruma por el principio, comiénzalo por el fin.
La esperanza es lo último que se pierde.
Amistades que son ciertas mantienen las puertas abiertas.
No hay espada contra la simpatía afectuosa
Los dioses ayudan al que trabaja
Dar una en el clavo y ciento en la herradura.
Uso tu propia lanza contra tu propio escudo.
Para morir siempre es muy pronto, para amar nunca es tarde.
Es más seguro ser temido que ser amado
En el refugio del otro vive cada uno
El que se casa, por todo pasa.
Si tras la belleza no encuentras una mente sabia, considérala como la de un animal
Cerrar el arca ya hecho el robo, es precaución de bobo.
Cuando una desgracia amaga, otras vienen a la zaga.
El hombre propone y Dios dispone.
Ni cuatro caballos galopando pueden recuperar la palabra empeñada.
Cuando Mariquita quiere para todo se da maña.
Ahora que tenemos tiempo, cuéntame un cuento.
El precio se olvida, la calidad permanece.
La piel de cabra compra una piel de cabra y una calabaza, otra.
El mísero y mendigo pruebe con todos y luego con el amigo
La diligencia es la madre de la buena forma.
Cada loco con su tema y cada lobo por su senda.
Mas vale arrepentirse de lo que se hizo que de lo que no se hizo.
Es fácil esquivar la lanza, mas no el puñal oculto.
No creas en el llanto de un heredero, muy a menudo no es más que una risa disimulada
La ocasión de pecar se debe siempre apartar y quitar.
Que nadie le diga lo que tiene que hacer a alguien que ya ha decidido cuál debe ser su destino.
En burlas ni en veras, con tu señor no partas peras; darte ha las duras y comerse ha las maduras.
Más vale ser feo y sabio que hermoso y necio.
La pobreza no es vileza, más deslustra la nobleza.
Le brindó el borracho fino; pero la muerte no bebe vino; el avaro con su tesoro, pero la muerte no quiere oro; el borracho y el avariento fenecieron en un momento.
Quien no confía en el hombre, no confía en Dios
A veces la diligencia aprovecha más que la ciencia.
¿Quién decide cuando los médicos no se ponen de acuerdo?
Amor hecho a la fuerza no vale nada
La desconfianza y el amor no comen en el mismo plato
Si existe, se ve
Para no hacer de marrano, culo en tierra y plata en mano.
El conocimiento llega a través de la práctica.