¿Quién decide cuando los médicos no se ponen de acuerdo?
Más vale prevenir que tener que lamentar.
La ambición y la venganza siempre están hambrientas.
Ni rosas sin espinas, ni amor sin celos.
Camina como viejo y llegarás como joven.
El salario del justo es la vida; la ganancia del malvado es el pecado.
Esta permitido ser más hábil que los demás; pero es peligroso parecerlo.
Inútil es reprender a quien caso de no ha de hacer.
Abril, lluvias mil.
Se pudo una vez, se podrá de nuevo.
Dios dice ayúdate que yo te ayudaré.
Por más que oigas consejos no te haras más rápido viejo.
Arrojar un ladrillo para incitar a los demás a enseñar sus jades.
A pan duro, diente agudo.
Se recuerdan los besos prometidos y se olvidan los besos recibidos
Nieve en Febrero, hasta la siega el tempero.
Los tejados viejos necesitan muchas reparaciones
Es tiempo de vacas flacas
Amores nuevos olvidan los viejos.
Amar sin padecer, no puede ser.
Mucha agua en la otoñada, poco trigo y menos cebada.
A fraile no hagas cama; de tu mujer no hagas ama.
Árbol que crece torcido, jamás su tronco endereza.
En el camino deja que los tontos y los locos pasen primero.
No compres cabra coja pensando que sanará; son las sanas y encojan, con que las cojas qué no harán.
Salud y fuerza en el canuto.
Si tu mal tiene remedio, ¿por qué te afliges?. Y si tu mal no tiene remedio, ¿por qué te afliges?.
Vivirás dulce vida si refrenas tu ira.
Más vale dar a ruines que rogar a buenos.
Para quien no sabe a dónde quiere ir, todos los caminos sirven.
No existe felicidad sobre la tierra que no lleve su contrapeso de desgracias
Que en el año nuevo lleves la mano derecha extendida siempre para ofrecer amistad, nunca para pedir.
Un viejo amigo es una eterna novedad
Quien camina ligero, verá antes el camino más largo
Un amigo vale cien parientes
Decir bien y obrar mejor.
El que quiere hacer algo busca un miedo; el que no quiere hacer nada busca una excusa.
La aguja viste a los demás y permanece desnuda.
La vida es un deber a cumplir
En el mundo no hay nada difícil siempre que el hombre tenga asiduidad.
No hay que buscar al ahogado rió arriba.
Donde quiera que pone el hombre la planta, pisa siempre cien senderos.
Quien debajo de árbol se guarece, dos veces se moja.
Vale más rodear que mal andar.
No se envía a un muchacho a recoger miel
Buena es la justicia si no la doblara la malicia.
A quien ganando no guarda, media albarca; y a quien ni ganar espera, abarca entera.
Una verdad a medias, es una mentira completa.
Adonde no hay remedio, haya paciencia.
Las tres ges de quien sabe ser amo de su casa: ganar, gastar y guardar.