Bailar sin son, o es estar loco, o enorme afición.
El amor y el vino sacan al hombre de tino.
Oye primero y habla postrero.
Más da el duro que el desnudo.
Que mi Dios nos dé un varón, aunque resulte bribón.
Harto da quien da lo que tiene.
Bien está quien se desvela, si no es por dolor de muela.
El que te presta oídos es porque también quiere hablar.
A quien nada quiere, todo le sobra.
Rubias y morenas, sacan a un hombre de penas.
En cabeza loca, ni se tiene, ni dura, ni para cosa.
El corazón nunca es engañador.
A fuerza de probaturas perdió el virgo la Juana.
Casa de muchos, casa de sucios.
Cada uno es maestro en su oficio.
No basta parecerlo, hay que serlo.
A pesar de ser tan pollo, tengo más plumas que un gallo.
Todo en exceso hace daño.
La justicia de Enero es rigurosa, más llegando Febrero, ya es otra cosa.
Dame donde me siente, que yo haré donde me acueste.
Irse uno bestia y volver asno, no es milagro.
Un año bueno y dos malos, para que nos entendamos.
La más cómoda herramienta, al perezoso le asienta.
La hermosura es flor de un día, hoy no luce, ayer lucía.
Colarse de rondón, es menospreciar a ala reunión.
Por muchos golpes que de el martillo, el yunque siempre durará más.
Otro tiempo vendrá, y el que hoy no puede, podrá.
En cojera de perro y en lágrimas de mujer, no has de creer.
A gran seca, gran mojada.
Piedra sin agua, no afila en la fragua.
Hacer el primo.
El joven armado y el viejo arrugado.
La aguja en el dedo hace mal, pero no en el dedal.
Arco iris, o pronto llueve o aclara en breve.
El joven puede morir, pero el viejo no puede vivir.
Dad al diablo el amigo que deja la paja y se lleva el trigo.
Quien un mal habito adquiere, esclavo de el vive y muere.
El oficial hace la obra, y el maestro la cobra.
Por San Simon y Judas, saben más ricas las uvas.
El que tiene vergüenza, ni cena ni almuerza.
Cada balanza tiene su contrapeso.
Casa no hará, quien hijos no ha.
Donde entra el mucho vino, sale el tino.
Bofetón amagado, nunca bien dado.
Los casados, casa quieren.
Zapatazo que le duela, a quien sin llamar se cuela.
Paga al contado y líbrate de cuentas chicas.
La mentira de un niño es como un pez muerto, siempre sale a la superficie.
La razón no quiere fuerza.
El tiempo y la marea, ni se paran ni esperan.