Bebe agua de río por turbia que vaya, vive en la ciudad por mal que te vaya.
Cuando pitos, flautas; cuando flautas, pitos.
Comer a dos carrillos, como monja boba.
Una palabra deja caer una casa.
La boca hace deudas, pero los brazos pagan.
La sátira Solo ofende, a la gente que la entiende.
El que tiene las llaves tiene que ser el primero en llegar para abrir, y el último en irse para cerrar.
El que quiere, va; el que no quiere, envía.
Me fui a confesar con un padre capuchino, y me puso de penitencia que me casara contigo.
El hijo muerto, y el apio al huerto.
Ratoncitas y ratones, bonitos, pero ladrones.
Una enfermedad que se cura no necesita de muchos adivinos.
Dios es omnipotente y el dinero su teniente.
La llave que se usa mucho siempre está brillante.
El que a pueblo ajeno va a pretender, o va a dar perro, o a que se lo den.
A caballo dado no se le ve (el) colmillo. (v. tb. "A caballo regalado...", más abajo
La que de alto hila, el huso la cae y el culo la pía.
El camino malo, se pasa rápido.
Barre la nuera, lo que ve la suegra.
A tu mesa ni a la ajena, no te sientes con la vejiga llena.
Año de neblinas, año de harinas.
Ponle a un perro un nombre sabroso y cómetelo.
Debajo de la base de la lámpara está oscuro.
Mas vale tierra en cuerpo que cuerpo en tierra.
Quien de esperanzas vive, de hambre muere.
Lo que puede hacerse en cualquier momento no se hará en ningún momento.
Es mejor malo conocido que bueno por conocer.
El agua ni envejece ni empobrece.
Buen vino y sopas hervidas, le alargan al viejo la vida.
Alternativa: Acabar a farolazos como el Rosario de la Aurora.
Con mujer que tiene dueño, ni sueño.
Limosna que así se vela y se ofrece, de lo alto viene.
Ceño y enseño de mal hijo hace bueno.
Conocemos más a una persona por lo que dice de los demás, que por lo que dicen de ella.
Del trabajo nace el descansar.
Con palabras y más palabras no se llena la media fanega.
Bien me quiere mi suegra, si de mi mal no se alegra.
Cuando otro sufre, es madera que sufre.
Hablar a calzón "quitao".
A la tercera va la vencida y a la cuarta la jodida.
El que no enseña no vende.
A dineros dados, brazos quebrados.
Rana que canta, señal de agua, la de su charca.
El que tiene a un juez como acusador, necesita a Dios como abogado.
En el modo de partir el pan se conoce al que es tragón.
Dios ayuda, a los que se ayudan.
El rayo y la maldición dejan sana la ropa y queman el corazón.
El burro bueno, aunque sea la quijada encaja.
El que con tontos anda es por sacarles la pasta.
El que paga manda y el que no se aguanta.