Sin un ramito de locura, no hay humana criatura.
Viejo con joven en la cama, muy repleta tiene el arca.
La oprtunidad la pintan calva.
Muchachada discretas, no muestran las tetas.
Ver para creer.
Malo un rico empobrecido, peor un pobre enriquecido.
El amor es ciego, y el matrimonio lo cura.
Es más fácil ser Doctor, a veces, que ser Señor.
Habló de putas "La Tacones".
Come poco y cena más poco, duerme en alto y vivirás.
Muérome de hambre, de frío y de sed: tres males tengo, ¿de Cuál morir?.
Quien teme a las almas, se topa fantasmas.
Buena boca y buena gorra hacen más de una boda.
Si quieres la paz, prepara la guerra.
¿Por qué nos quejamos de que un árbol salga torcido cuando, en nuestras calles hay personas torcidas?
Hay ojos que de legañas se enamoran.
Botella vacía y cuento acabado, no valen un cornado.
Tempran es la castaña que por Mayo Regan.
Malo es cojear delante de un cojo.
La verdad siempre sale a flote.
A la sierra, ni dueña ni cigüeña.
Aguarraditas de Abril, unas ir y otras venir.
Quien echa agua en la garrafa de golpe, más derrama que en ella coge.
Al maestro, cuchillada presto.
La abeja, unas flores escoge y otras deja.
Promesas de enamorados son ligeras de prometer y muy pesadas de cumplir.
Arco iris por la tarde, buen tiempo aguardes.
Si la locura fuese dolores, en cada casa, habría voces.
A refajo verde, ribete encarnado.
Madrastra, madre áspera.
Haz favores y te los pagarán a coces.
Pezuña sobre agua, no deja huella.
Haces mal, espera otro tal.
Bendito y alabado; que amanezco vestido y calzado.
El que pierde y dice que no lo siente, es un puto, ladrón, cornudo y miente.
Untar la carreta para que no chirrié.
Bebe leche y bebe vino, y te conservarás lechuguino.
El que coge la vela es porque es cofrade.
Caballo que no sale del establo, siempre relincha.
Dichoso Adán que no tuvo suegra.
De la mar, el mero; y de la huerta, el puerro.
Irse bestia y volver más, muchas veces lo verás.
De tal colmena tal enjambre.
Detrás de un gran hombre siempre hay una gran mujer.
Más vale sano que pagarle al cirujano.
Después de la guerra, todos son generales.
No hay balanza tan recta que algún tiempo no se tuerza.
Andaluz con dinero y gallego con mando, y estoy temblando.
Al niño que llora le dan pecho.
Lo mío, mío; y lo tuyo, de entrambos.