Dicen que la educación se mama.
Como es el trabajo, así es la recompensa.
Hasta el rabo, todo es toro.
Siembra temprano, poda tardío y recogerás grano y vino.
El asno y la mujer, a palos se han de vencer.
Hija que casas, casa que abrasa.
Hablar con bestias es para molestias.
Coja o tuerta, la que está junto a tu puerta.
Los esposos descuidados echan a perder la casa.
No esperes que otro haga por lo que a ti se te paga.
No importa que en el valle haya sombras, si en la montaña brilla el sol.
El que come poco y bien, vive mucho y mejor.
Un beso es como beber agua salada, bebe y tu sed aumentará
Albarcas, borona y mujer, cerca de casa están bien.
El buen mosto sale al rostro.
El oficio de aguador se aprende al primer viaje.
El que canta, sus males espanta.
El que solo come su gallo, solo ensilla su caballo.
Ir muy lejos es tan malo como no ir lo suficientemente lejos.
No le pongas tanto huevo a la harina; porque se te amarilla el pan.
Lo que se regala y se quita se vuelve cuita.
El que al asno alaba, tal hijo le nazca.
Cual es el rey, tal es la ley.
La mujer en el hogar es reina a la que hay que amar.
Amistad verdadera o fingida, el tiempo la examina.
Mano de santo cura como por encanto.
No creo en gardenias negras, ni en virginidad de suegras.
Se no San Martiño non matas cocho ou año, coa fame levarate o diaño (Si en Noviembre no matas cerdo o cordero, de hambre te llevará el demonio).
Beber por jarra penada, no me agrada.
Ya no hay fiadores: matáronlos los malos pagadores.
El hombre después que le roban, pone candado.
El que quiere a China quiere a Mao. El que no ama a China no ...
La palabra es playa, el silencio oro.
La ocasión la pintan calva y hay que cogerla por los pelos.
Dar y quitar, derechito al infierno sin descansar.
La mujer y la guitarra, antes de usarla, templarla.
Ojos que no pueden ver, de vidrio tienen que ser.
El labrador para Octubre sus deudas cubre.
Hombre cortés, de todos estimado es.
A buen año y malo, molinero u hortelano.
Cuando tú vas, yo vuelvo.
Para aprender, lo principal es querer.
Las tres ces que matan a los viejos: caída, cólico o cursos.
Cuando pienses meter el diente en seguro, toparás en duro.
Habla de la caza y cómprala en la plaza.
Un niño sin padre es como una casa sin techo.
Idiota y tozudo, no hay mejor burro.
Al que es fraile, todos le parecen del mismo aire.
De los muertos no se hable sino bien.
De señora a señora, empanadas y no ollas.