A quien come muchos manjares no faltarán enfermedades.
Entendimiento agudo pero sin grandeza lo pincha todo y nada mueve.
Fui a casa de mi vecina y avergoncéme; volví a la mía y remediéme.
La naturaleza tiene que obedecer a la necesidad.
Mas vale dar que recibir.
El amor poco, nunca es loco; pero si mucho es, con todo obstáculo da al través.
La mujer en soledad piensa solo en la maldad.
La vida es un tango y si te resbalas sigue bailando.
Variante: Suegra, abogado y doctor, mientras más lejos mejor.
El que debajo de una hoja se posa, dos veces se moja.
A la mejor dama se le escapa un pedo.
Llagas viejas, tarde sanan.
El cazador busca la pieza, la pieza no busca al cazador.
El pobrecito no es loco, pero le falta muy poco.
El ducado nunca huele a robado.
Dibujar una serpiente añadiéndole patas.
La mercancía bien comprada está medio vendida.
La maledicencia es una mala hierba que solo crece en los estercoleros.
El sentido común es, el menos común que ves.
Tirar la piedra y esconder la mano.
Golondrina que con el ala roza la tierra, agua recela.
Si a tu vecino quieres mal, mete las cabras en su olivar.
Las indirectas del padre Cobos.
El que no tiene hijos, los educa bien.
Favores en cara echados, ya están pagados.
Al aprendiz sin pelo, jodelo.
No le llames trigo hasta que esté en el silo.
Pescador de anzuelo, a su casa vuelve con duelo.
Burlas verdaderas, peores son que agrias veras.
¿Qué criatura no tiene un ramito de locura?
Las aguas quietas, corren profundas.
Ya pasado lo de atrás, lo de menos es lo demás.
Antes doblar que quebrar.
Zapatero haz tus zapatos, y déjate de otros tratos.
Para cerdos, buenas son bellotas.
Orejas curiosas, noticias dolorosas.
No se puede servir a dos señores.
Ama a tu vecino, pero no quites la cerca.
Un libro abierto es un cerebro que habla; cerrado un amigo que espera; olvidado, un alma que perdona; destruido, un corazón que llora.
El encanto de las cosas es que siendo tan hermosas no conocen que lo son.
Es gran bobada poner cebo al ave cazada.
Hijos criados, duelos doblados; y casados, redoblados.
Salud sin trabajo, campana sin badajo.
Si te pica un alacrán, las campanas a repicar.
Ofrecer mucho, especie es de negar.
Del agenciosos se hace el caudaloso.
Cuando un sábado al anochecer veas nubes pardas, al otro día domingo.
El dormir y el comer, hermanos han de ser.
Las flores y la ocasión, son de poca duración.
Comer sin vino es miseria o desatino.