Cuando se monta un elefante, no molesta el rocío.
Mucho ojo, que la vista erro.
La zorra, cuando no llega a las uvas, dice que están verdes.
La conciencia es a la vez, testigo, fiscal y juez.
Dar puntada sobre puntada, como sastre en víspera de pascua.
Al segar ser bien pagado, dice al estercolador, su sembrado.
Más vale ser cola de león que cabeza de ratón.
Todo lo hace bien el hombre de bien.
El buey busca la sombra; porque la sombra no lo busca a él.
El perro, mi amigo; la mujer mi enemigo; el hijo, mi señor.
El que da sin que le pidan, pretende sin que le ofrezcan.
Porque un borrico te dé una coz, ¿vas tú a darle dos?.
Fía y vende bien, que la paga ella se bien.
Desayunar como rey, almorzar como príncipe, y cenar como mendigo.
A barco viejo, bordingas nuevas.
En lo que el hacha va y viene, descansa el palo.
Te lo digo a ti, mi nuera; entiendelo ti mi suegra.
Ofensa hace a los buenos quien a los malos perdona.
La verdad padece, pero no perece.
Cuando Dios dio púas al erizo, bien supo lo que hizo.
La mujer con quien te cases no te gane en heredades.
El que aprende con pelos abajo, aprende poco y con trabajo.
Vosotros, los europeos, tenéis los relojes, pero nosotros tenemos el tiempo.
Cada uno en su negocio sabe más que el otro.
¡Llueve sopa y yo con tenedor!
Veinte años puta y uno casada y eres muy honrada.
Haz bien y no acates a quien.
De la esperanza vive el cautivo.
Vida del campo, o para tonto, o para Santo.
Tarde, o temprano, todo lo sabe fulano.
A la burla dejarla, cuando más agrada.
Ni poeta con dinero ni mujer sin pero.
Cada cosa pía por su compañía.
La niña que más se cuida, resulta a veces jodida.
En la casa del buen amo vive y muere el buen criado.
A quien mucho miente, le huye la gente.
El vino para los reyes y el agua para los bueyes.
Alegría que es fuerza que se pierda, ¿qué importa que no venga?.
Mas vale un grito a tiempo que un sermón bien deletreado.
Quien come mucho se empacha, y quien bebe se emborracha.
Huye del mulo por detrás, del toro por delante, y de la mujer por todas partes.
Al hijo del rico no le toques el vestido.
Quien nada pide, nada recibe.
A quien tiene malas pulgas, no le vayas con burlas.
Faldas largas, algo ocultan.
El enfermo necesita del medico, el médico no necesita del enfermo.
El que hace la ley, hace la trampa.
Para atrás ni para coger impulso.
El que no pierde, algo gana.
Dijo el muerto al degollado: "¡A fe que estás apañado!".