Las mentes grandes discuten ideas; las medianas, cosas; y las pequeñas, personas.
Folla de millo, pra dormir é boa, frouma de pino, déixaa para a túa sogra. Follato de maíz, para dormir es bueno; pinocha de pino, déjala para tu suegra.
No somos ríos, para no volver atrás.
No hay mudanza que pueda bien hacerse sin dosis buena de templanza.
Entre bodas, fiestas y meriendas, ¿quién cuidará tu hacienda?.
Antes de conocer bien a un amigo conviene haber comido mucha sal con él
A mal viento va esta parva.
Piénsate mucho a quien escoger como amigo, pero piénsalo aún más cuando decidas cambiarlo.
Las cartas y las mujeres se van con quien quieren.
El silencio hiere más, que la palabra procaz.
No paga los platos rotos, pero arma los alborotos.
Ninguna cosa hay tan dura que el tiempo no la madura.
El que mucho se despide, pocas ganas tiene de irse.
Madre no viste, padre no tuviste: diablo te hiciste.
No hay mejor beleño que el buen sueño.
Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo pequeñas cosas, puede cambiar el mundo.
Cuanto más gordo sea tu enemigo, mejor para vencerle. Es más fácil clavar un cuchillo en el buey que una uña en la pulga.
Cuervo con cuervo, no se quitan los ojos.
Si quieres triunfar en la vida, perdona y olvida.
La traición place, más no el traidor que la hace.
Amor y temor, del carro humano son el temor y el aguijón.
Adulador, engañador, y al cabo, traidor.
Amor no quita conocimiento.
Variante: Un grano no hace granero, pero ayuda a su compañero.
Arrimarse a la boca del lobo es de hombre bobo.
Solo se consume el que no ama, pero quien ama da hasta los huesos a los demás
Palabra al aire fenece; pero escrita prevalece.
A quien dices tu secreto, haces tu dueño.
Cazador, mentidor.
Más listo y despierto que el ojo del tuerto.
A la galga y a la mujer, no la des la carne a ver.
Aprendiz que aprende mal, nunca será buen oficial.
Quiere decir que, casi nunca, viene de hecho que desde la cosecha de las uvas a la de las peras, hay mucho tiempo.
En apurada ocasión, haz de tripas corazón.
Por prestar, el enemigo muchas veces es amigo y el amigo enemigo.
Ni asno rebuznador, ni hombre porfiador.
Más vale hombre feo con buen arreo, que mozo bonito y sin un pito.
El jabón es para el cuerpo lo que las lágrimas para el alma.
Abogacía, que una boga y otra cía.
Hombre casado, burro domado.
A más oro, menos reposo.
El mundo es un mercado, o serás ladrón o serás robado.
Para el mal peón, no hay buen azadón.
Quien tiene en el corazón el amor por una mujer, no tiene tiempo de odiar
Mucho preito hace mendigo.
Lo importante no es vencer, lo importante es no ser vencido.
A la mula vieja, alivialé la reja.
Todo hombre tiene su manía.
De comerciar a robar, poco va.
Miel sobre hojuelas. (para indicar que algo es muy bueno)