Más feliz vive y sin prisa, quien no tiene ni camisa.
La abundancia mata la gana.
No sabes lo que tienes hasta que lo pierdes, pero tampoco sabes lo que te has estado perdiendo hasta que lo encuentras.
El flojo y el mendigo, caminan dos veces el mismo camino.
¿Qué haces, bobo?. Bobeo: escribo lo que me deben y borro lo que debo.
Piedra que rueda, no crea moho.
Para decir la verdad, poca elocuencia basta.
Por San Eugenio, la leña en el hogar y las ovejas a encerrar.
Obediencia es noble ciencia.
Quien tiene noches alegres, ha de soportar mañanas tristes.
Hay que andar más tieso que un ajo.
Incluso la piedra se rompe si el fuego es lo bastante fuerte.
Los hombres ganan la hacienda, y las mujeres la conservan.
Cosa hecha aprisa, cosa de risa.
De suegras y de cuñadas va un carro lleno, mira que linda carga va para el infierno.
Las dichas enviadas por Dios no despiertan al que duerme.
Arregostóse la vieja a los berros; no dejó verdes ni secos.
A los enfermos, los sanos les damos saludables consejos.
Por miedo a los gorriones, no se deja de sembrar cañamones.
Dos negaciones afirman, pero tres confirman.
Cuando la borrica quiere correr, ni el borrico la puede detener.
Comprar al pobre, vender al rico.
Al que tiene mujer hermosa, finca en frontera o viña en carretera, nunca le faltará guerra.
Lo pasado, pasado, borrón y cuenta nueva.
La amistad entre los hombres que se estiman es como la luna nueva que crece a medida que pasan las noches
En casa pobre, pocos cuentos.
Ladra de noche para economizar perro.
El poco comer y el poco parlar no hizo nunca mal.
Quien sabe ceder, sabe vencer.
Paga el puerco lo que hizo el perro.
El que vive en una casa de cristal no debe tirar piedras.
Guardado está lo que guarda Dios; pero lo demás, no.
La mujer gentil, de un pedo apaga el candil.
Jugar a dos barajas.
Rostro, del fuego; piernas, del río; y del pecho aparta el frío.
Una de cal y otra de arena, y la obra saldrá buena.
Dicen que es malo llegar a viejo, pero es peor no llegar a serlo.
Al médico, confesor y letrado, no le hayas engañado.
Casa hecha y viña puesta, ninguno sabe lo que cuesta.
Es cosa de locos querer coger mucho sembrando poco.
A tuertas ni a ciegas, ni afirmes ni niegues.
Si un arco iris dura un cuarto de hora, ya no se mira más.
El perezoso que acaba de comerse una banana, pregunta: ¿Puede plantarse la piel?
Perro que ladra, no muerde. Perro que no ladra, muerde.
Dios no cumple antojos, ni endereza jorobados.
Hacer buenas (o malas) migas.
Deja la contienda, y no te quebrarán la cabeza.
Si guardo una ramita en mi corazón, el pájaro cantor vendrá hacia mí.
Buenas palabras y buenos modos dan gusto a todos.
Muchos a dispoñer, ningún a cumprir.