La magnificencia prestada, es miseria.
Amor, dinero y cuidado, no puede estar disimulado.
Nunca serás amado si solo piensas en ti mismo
Estudia y no serás cuando crecido, el juguete vulgar de las pasiones, ni el esclavo servil de los tiranos (Abel Vera Simbort)
Hasta las penas severas, con plata son llevaderas.
Ido el conejo me das consejo.
Al hombre afligido, no le des más ruido.
El que anda en silencio, cazar espera.
A casa del cura, ni por lumbre vas segura.
Las llamas se elevan más cuando cada uno les echa leña.
Habla cuando te hablen; acude cuando te llamen.
Si quieres que el ciego cante, la limosna por delante.
El Dios (el hombre divino) está siempre en los éxitos, y el hombre (terreno) en sus fracasos.
La experiencia y la paciencia son gran ciencia.
Dádivas quebrantan peñas.
Estamos en este mundo para convivir en armonía. Quienes lo saben no luchan entre sí.
El cerdo no sueña con rosas, sino con bellotas.
El que madruga, es sereno.
El que a otro quiere engañar, el engaño en él se puede tornar.
El que en casarse acierta, en nada yerra.
Eso dicen las malas lenguas y la mía que no es tan buena.
Un perro sabe donde se tira comida.
Quien se excusa se acusa.
Cada cual a su manera, se combate la piojera.
No inclines la balanza, ni falsees los pesos, ni alteres las fracciones de la medida. El mono se sienta junto a la balanza y su corazón es fiel. ¿Qué Dios es tan grande como Thot, el que descubrió estas cosas, para hacerlas?
Dijo la sartén al cazo: ¡apártate gorrinazo que me tiznas!.
La lealtad se paga.
A fullería, cordobesías.
El que más bosques busca, más lobos encuentra.
Si la vida te da manzanas, hazte un zumo de peras.
Más fea que un carro por debajo.
Lo que se ve, se aprende.
La fortuna menos la encuentra quien más la busca.
Justicia y no por mi casa.
Decir y hacer dos cosas suelen ser.
Mal te quiere quien siempre te alaba y nunca te reprende.
Celemin por celemin, échale trigo al rocín.
Hay gente que le das la mano y te agarra el pie.
Rabo por rabo, más vale ir al propio que al extraño.
El saber no ocupa lugar, la ignorancia tampoco.
La mujer y la burra, iguales de testarudas.
Para la hormiga el rocío es una inundación.
A la vejez, cuernos de pez.
Donde no hay, los ladrones no roban.
La suerte de la fea, la bonita la quisiera.
Una madre de su hijo nunca se muerde hasta el hueso.
Alegría, albarderos que bálago se arde.
No vallas por el exterior, eso te podria engañar.
Dios habla una lengua extranjera.
Quien sea dueño de intereses, no se enrede con los jueces.