No te fíes de quien de ti desconfíe.
Vergüenza y virginidad, cuando se pierden, para la eternidad.
Hados y lados tienen dichosos o desdichados.
La humanidad se divide en tres clases: los inamovibles, los móviles y los que se mueven.
El que se fue a Tocopilla perdío su silla
El que pasa por romero y no lo coge, si le viene algún mal que no se enoje.
Menos idea que Geral pasando música.
Un hombre enamorado ha nacido por segunda vez
Gozar al pedir, al pagar sufrir.
Amistad quebrada, siempre mal lanada.
Quien al cielo escupe, en su cara repercute.
Nunca te cierres la puerta, que el mundo da muchas vueltas.
A gran culpa, suave comprensión.
Después de toda oscuridad hay luz.
A quien vive pobre por morir rico, llámale borrico.
No hay moneda que no pase, ni puta que no se case.
Honra y dinero no caminan por el mismo sendero.
Ni por casa ni por viña, cases con mujer mezquina.
La espina saldrá por donde entró.
Sabe más el tonto en su casa que el listo en la ajena.
Acaso nuevo, consejero nuevo.
Al miserable y al pobre, la pena doble.
Tiene más carne un zancudo en la punta del ala.
La montaña es pesada, pero una mariposa levanta a un gato en el aire.
El que amenaza, pierda la ocasión de la venganza.
Una cabra no puede llevar la cola de otra cabra.
Malo es el zamarro de espulgar, y el viejo de castigar.
El que camina en terreno plano, jamas tropieza.
Ni buen fraile por amigo, ni malo por enemigo.
Predicar en desierto es como aconsejar a un muerto.
No puedes impedir que las aves de la tristeza vuelen hacia ti, pero puedes impedir que aniden en tus cabellos.
Cuando se emborracha un pobre, ¡que borrachón!; pero si se emborracha un rico, ¡qué graciosón!.
La vida es grata, a quien bien la acata.
Buen trago, que el difunto no vuelve.
Más vale muerte callada que desventura publicada.
Picar y afilar, afilar y picar, y el prado sin segar. Solo me gustaría entender que tu dios me amas
Quien bien siembra, bien coge.
Más es fuerte el amor y más se siente dolor
Quien por mucho deja lo poco, suele perder lo uno y lo otro.
Nunca vivas pobre para morir rico.
Es más fácil cazar moscas con miel que con vinagre.
Más doblado que carpa de camión.
El mejor sol es el que calienta hoy
No hay mal dicho si no malas interpretaciones.
Con los descuidados, medran los abogados.
Nadie diga: de esta agua no beberé, por turbia que esté.
Morir sin perecer, es presencia eterna.
La mujer que no dice que sí, no vale un maravedí.
Bien urde quien bien trama.
Juventud que vela y vejez que duerme, señal de muerte.