Más vale muchos pocos que pocos muchos.
Según hagas tu cama, así dormirás.
Lo pasado ha huido, lo que esperas esta ausente, pero el presente es tuyo.
Suerte, y al toro.
Uno caza la liebre en el prado, y otro la caza en el plato.
El dormir es el hermano menor de la muerte.
Palabras son cosa fría para el que aún de las obras no fía.
Quien cerca halla, cerca calla.
Al que bien sabe podar, la mejor viña le has de dar.
Si uno pierde los labios, tendrá los dientes fríos.
No porque ande pa delante, deja de ser ignorante.
Una sola mano no basta para subirse a la palmera.
Lo que hoy parece, mañana perece.
Quién guisa antes del Shabbat, comerá en shabbat.
En tierra de Medina el que gasta en vino blanco se lo ahorra en medicina.
Por tu ley, y por tu rey, y por tu grey, y por lo tuyo morirás.
El espejo no sabe mentir; lo que le dijeron ha de decir.
Cuando el necio es acordado, el mercado ya ha pasado.
Quien una deuda se traga, tarde o temprano la paga.
El pan con hartura y el vino con mesura.
Quien tiene un criado, tiene un criado; quien tiene dos, tiene medio; quien tiene tres, ninguno.
Con el viento fuerte se conoce la resistencia de la hierba.
Casa en que no hay un viejo, no vale un arvejo.
Vida sin amor, años sin verano
Has lo que debes y no lo que puedes.
Al buen amigo lo prueba el peligro.
Antes de hablar, un padrenuestro rezar.
La señora ostentación, echa la casa por el balcón.
El que estudia diez años en la oscuridad será universalmente conocido como quiera.
El cuervo es el paria de las aves; y el asno, el paria de los cuadrúpedos, y el hombre, el paria de los parias, puesto que desprecia a sus semejantes.
Mal se honra hombre con lo ajeno.
Su ladrido es peor que un mordisco
Hijo casado, vecino airado.
La buena mujer, con sus manos edifica su casa.
Amor de madre, que todo lo demás es aire.
Aunque estén sin legañas a veces los ojos engañan.
Cuida bien a tu amigo y no menosprecies a tu enemigo.
Mejor caminar con quien se ama que descansar con quien se odia
Si eres clemente, serás feliz siempre.
En Octubre de la sombra huye, pero si sales al sol, cuida de la insolación.
La rata avisada, no muerde carnada.
El cuchillo no conoce a su dueño.
A quien mucho se apresura, más el trabajo le dura.
Reniego de casa que a zapato nuevo dicen buena prohaga.
La vida es la novia de la muerte.
El mozo bien criado no habla sino cuando es preguntado.
A burra vieja, albarda nueva.
Cada cual hable de aquello que sabe, y de lo demás que calle.
Reniego de grillos, aunque sean de oro fino.
Al amor, como a una cerámica, cuando se rompe, aunque se reconstruya, se le conocen las cicatrices.