Más sabe una suegra que las culebras.
La voz del asno no pasa del tejado.
La pereza hace todas las cosas difíciles.
El hombre bien comido y bien bebido, quiere reposo y no ruido.
El dinero es igual al estiércol, solo sirve para estar esparcido.
A la madrastra, el nombre le basta.
El que no tiene dinero en su bolsa, deberá tener palabras agradables en su boca.
Donde no hay pan, se va hasta el can.
El que debe y paga, descansa.
Quien va despacio y con tiento, hace dos cosas a un tiempo.
Lo que hace el necio a la postre, eso hace el sabio al principio.
No seas amigo de los necios.
En gran casa, gran gasto se amasa.
Suegra y nuera, no hay peor parentela.
Al comprar una casa piensa en el vecino que adquirirás con ella.
Si entiendes, las cosas son así. Si no entiendes, las cosas son así.
Come para vivir y bebe para comer.
Corre más una loca en chanclas.
Abad de Somosierra, hartos de nabos y berzas.
Viaje de luna de miel; ni es viaje, ni ves luna, ni es de miel.
Amores y dolores quitan el sueño.
Una buena mañana hace buena la jornada.
¡A tomar por culo la bicicleta! (Antes de cumplir los 14 ibas en bici, después te pasabas al Vespino, y con 18, al 600. Era más comodo).
Un invitado debe marchar a tiempo y no abusar de su bienvenida; incluso un amigo se vuelve molesto si se queda demasiado tiempo.
Las palabras amables enfrían mejor que el agua.
Toma a un hombre por la palabra y a una vaca tómala por los cuernos.
Huerto, mujer y molino, quiere uso continuo.
Mala noche y parir hija.
El buen vino en vaso chico.
Que se le mantenga alejado de papel, pluma y tinta; así podrá dejar de escribir y aprenderá a pensar
Amistad del poderoso, sol de invierno y amor de mujer, duraderos no pueden ser.
Con leña prometida no se calienta la casa.
El victorioso tiene muchos amigos; el vencido, buenos amigos.
Buenas costumbres y dineros, hacen de los hijos caballeros.
Por San Juan quemó la vieja el telar.
Ocio, ni para descansar.
La verdad es de un solo color
Si no sabes hacer, mira al vecino qué hace
Los pájaros más bellos están enjaulados
Si tu vecino te gana a arar, tú gánale a escardar.
Donde no se gana nada, algo se va perdiendo; por lo menos, el tiempo.
Quien tras putas anda y su hacienda les da, en el hospital parará.
La sal y los consejos solo se dan a quien los pide
No llores como mujer, lo que no has podido conseguir como hombre!
Por San Eugenio, castañas al fuego.
Soñaba el ciego que veía y soñaba lo que quería.
Enfermedad a plazo fijo, señal es de nuevo hijo.
El ganar es ventura y el conservar, cordura.
Peores nalgas tiene mi suegra.
Mujer sola, rama sin tronco; hombre solo, rama sin hojas.