Año de avellana, año de ratoncillos y de nieve.
A la vaca que no se cubre, se le seca la ubre.
El que tiene salud es rico.
Pobreza no es vileza.
Más tiene el rico cuando empobrece que el pobre cuando enriquece.
Es mejor compadecer que ser compadecidos
Llevando y trayendo se pasa el tiempo.
El que quiera vivir poco, y ese poco con dolor, tome a la noche naranja y a la mañana limón.
Con un bocado de trigo y otro del prado, saca mi maridito gordo el ganado.
Más ordinario que una vaca con pedal.
El frío conoce al encuero.
En Octubre de la sombra huye, pero si sales al sol, cuida de la insolación.
Arremangóse mi nuera, y volcó en el fuego la caldera.
La pereza es la madre de la pobreza.
Pajar viejo, cuando se prende, malo es de apagar.
Ni casa junto a río, ni viña junto a camino.
Variante: En casa llena, presto se hace la cena.
A la gente alegre el cielo la ayuda
Santo Tomás, una y no más.
La hija paridera, y la madre, cobertera.
El que se queja, sus males aleja.
Peces grandes no viven en charcos pequeños.
La risa hace buena sangre
Si la mar fuera vino, todo el mundo sería marino.
El que mal vive, poco vive.
Ocasión perdida, para siempre ida.
Novia llorosa, sonriente esposa, novia sonriente, llorosa esposa.
¿Quién con una luz se pierde?
Palabras de santo, uñas de gato.
La vergüenza y la castidad una vez perdidas, para toda la eternidad.
El día tiene ojos, la noche tiene oídos.
Lo que haces, encuentras.
Quien adama a la doncella, el alma trae en pena.
Ocho días antes se arremanga el fraile.
Vida del campo, o para tonto, o para Santo.
Llorara la madre al hijo, más que la nieve al granizo.
Quien te aconseja comparte tu deuda
Ver y no tocar, se llama respetar.
Bien convida, quien prestó bebe.
A la larga el buen manjar, cansa al fin el paladar.
A hurón cansado, madriguera nueva.
Quien briega y se esmera, al fin se supera.
Los medicos también se mueren.
Los pájaros del mismo plumaje se reúnen en bandada.
Hay ojos que de legañas se enamoran.
La vida pende de un hilo.
Hace un frío que se hielan las palabras.
Hay que leerle la cartilla.
Saco de yerno, nunca es lleno.