Duélete carnero, que hay fiesta en el pueblo.
Nunca se olvidan las lecciones aprendidas en el dolor.
Cuando la olla hirbiendo se desborda, ella misma se calma.
Más vale tender la mano que el cuello.
Al amor lo pintan ciego y con alas, ciego para no ver los obstáculos, con alas para salvarlos.
Padre millonario y trabajador, hijo vago y malgastador.
Tal queda la casa de la dueña, ido el escudero, como el fuego sin trashoguero.
Cuando hay frutas en la huerta, hay amigos en la puerta.
Ninguno por ser querido se esfuerce, que a veces lo torcido se destuerce.
Panal de miel las palabras amables, dulzura para el alma y medicina para el cuerpo.
Cría cuervos y te sacarán los ojos.
Ni compres mula coja pensando que ha de sanar, ni te cases con puta pensando que ha de cambiar.
Regostóse el asno a las berzas, no dejó verdes ni secas.
La religión cala siempre en los estratos pobres
La buena uva hace buena pasa.
Casamiento sin engaños uno cada diez años.
Nunca cages mas de lo que comes.
Quien mucho vino cena, poco pan almuerza.
La lengua de las mujeres es su espada, y, por cierto, nunca la dejan enmohecerse.
Hay quienes pasan por el bosque y no ven leña para el fuego.
El cojo correrá si tiene que hacerlo.
Un padre sin hijos es como un arco sin las flechas.
El amor no se oxida
Aquella que la alza una vez, la alza siempre.
Antes de entrar en un lugar, fíjate por dónde se puede salir.
Hay tres cosas que nunca podran recuperarse: la flecha lanzada, la palabra dicha y la oportunidad perdida.
Hay mujeres que, como la leña de corcha, tienen tres arderes.
Desear lo mejor, recelar lo peor y tomar lo que viniere.
Que chulo tu chucho colocho
Nadie busca a otros en el horno si no ha estado allí él mismo
De San Martín en adelante ya no hay diablo que aguante.
Siempre se le aparece la Virgen a los pastores.
A cada día su pesar y su esperanza.
A cada ermita le llega su fiestecita.
La dignidad no ha perdido, quien tiene un solo marido.
La oración de Zumaque: para trbajar no te mates.
Alabanzas y regalos, malos tratos.
Mal se conciertan dos pobres en una puerta.
Las virtudes de la fea, la bonita las desea.
Cuando el árbol está desarraigado, las hormigas lo toman por asalto.
Toda demasía enfada y hastía.
Palabras son cosa fría para el que aún de las obras no fía.
Vase la fiesta y resta la bestia.
Hay de todo en la viña del Señor.
El que ríe el último, ríe mejor.
Parientes y señor, sin ellos se está mejor.
Ida la del cuervo, que se fue y no ha vuelto.
A clérigo hecho fraile, no le fíes tu comadre.
Pisar mierda trae buena suerte
Mientras vas y vienes, por el camino te entretienes.