Buen moro, o mierda u oro.
Obrita que en sábado viene, puntadita de a palmo y salto de liebre.
En casa pobre no hay mujer buena.
Años nones son los peores.
Donde todos salen llorando, no puedo yo ir cantando.
El que a mi casa no viene, de la suya me despide.
El que no se atreve a largar velas hasta que tenga un viento favorable perderá muchos viajes.
Dad al diablo el amigo que deja la paja y se lleva el trigo.
Buenas cuentas, conservan amistades.
El mal trago pasarlo pronto.
Oir a todos, creer a pocos.
El que pestañea pierde.
De grandes cenas, están las tumbas llenas.
El amor que se lleva el viento, que te sirva de escarmiento.
Lo que viene deprisa, pronto se va.
El dinero requiere tres cosas: saberlo ganar, saberlo gastar y saberlo despreciar.
A barba moza, vergüenza poca.
Cuando las ranas críen pelos y los sapos orejas.
Jurar ves magaña, quien jura te engaña.
Consejos y un remedio, no valen un real y medio.
Guardado el dinero, no pone huevos.
De once veces que hagas bien, te arrepentirás diez.
Acelgas bonitas, de día las pencas, de noche las ojitas.
Como se va lo bueno, se va lo malo.
Más vale hombre feo con buen arreo, que mozo bonito y sin un pito.
El que está en la aceña, muele; que el otro va y viene.
A la mujer y al aguardiente, ¡de repente!.
El fracasado promete, el triunfador se compromete.
Ni cuatro caballos galopando pueden recuperar la palabra empeñada.
La mula reparando y le avientas el sombrero.
Alábate, mierda, que el río te lleva.
No hay tu tía.
Buenas palabras y buenos modales, todas las puertas abren.
Quien se refugia debajo de hoja, dos veces se moja.
Dar puntada sobre puntada, como sastre en víspera de pascua.
Para olvidar un querer, tres meses de no ver.
El ciego y el ignorante, tienen el mismo talante.
El que tenga un hijo majadero, que lo ponga campanero.
Derramar vino, buen desatino; derramar sal, mala señal.
Quien presto enriqueció, presto empobreció.
Cuando el pobre se arremanga, hasta el culo se le ve.
La liebre y la puta, en la senda la busca.
Fruta juanto al camino, nunca llega a madurar.
Antes mujer de un pobre que manceba de un conde.
Donde las leyes flaquean, los pillos se pavonean.
Al amigo que en apuro está, no mañana, sino ya.
Año de hierba, año de mierda.
Lo que no puede curarse hay que aguantarlo.
A veces con tuerto, el hombre hace derecho.
A cada cual se le levantan los pajarillos en su muladar.