La mucha tristeza sueño acarrea.
El hábito es una camisa de hierro.
El avaro se roba a sí mismo. El pródigo, a sus herederos.
Es más bello dejarse engañar diez veces que perder una vez la fe en la humanidad
A casa del amigo rico, irás siendo requerido, y a casa del necesitado, irás sin ser llamado.
Al que por su gusto muere, la muerte le sabe a gloria.
Ni el amor ni el poder necesitan compañía
A cada lechón le llega su noche buena.
Las damas al desdén , parecen bien.
No te guíes por mi apariencia, soy más ingenuo de lo que parezco.
Trabajar, solo con la muerte puede acabar.
La fortuna es veleta, nunca se está quieta.
Las desgracias vienen juntas, y las gracias muy espaciadas.
La enfermedad y los desastres van y vienen como la lluvia, pero la salud es como el sol que ilumina el pueblo entero.
Más confío en el trabajo que en la suerte.
Oídos que bien oyen, consejos encierran.
Caballo que con tres años ve a una yegua y no relincha, o no le gusta la yegua o tiene prieta la cincha.
Ira sin fortaleza, no vale ni media cereza.
La vida es la novia de la muerte.
Cucas y vino, higos sin tinto, y luego vino para el camino.
Muchos van por Lana y vuelven trasquilados.
Ten el valor de la astucia que frena la cólera y espera el momento propio para desencadenarla
Diez mil preguntas, son una pregunta. Si contestas una pregunta, desaparecen las diez mil.
El hombre muere, pero su obra vive y permanece.
Nos mean y tenemos que decir que llueve.
El pan con hartura y el vino con mesura.
Una respuesta amable mitiga la ira.
Pobre con rica casado, marido de noche y de día criado.
En el bosque no hay pájaros gordos.
Novia sin cepas, novio con quejas.
El rico no pierde sino el alma, y las hijas de los pobres.
Sacar las castañas del fuego.
El corazón no sabe mentir
Ni cabalgues en potro, ni alabes tu mujer a otro.
Un invierno en casa, muy pronto se pasa.
En hombre nuevo no hay trampa vieja.
Inútil como cenicero en moto.
Si quieres vivir sano, anda una legua más por año.
Yo soñaba que la vida era alegría, desperté y vi que la vida es servicio; serví y vi que el servicio da alegría.
Sufre callando lo que no puedes remediar hablando.
El que hoy te compra con su adulación mañana te venderá con su traición.
En el pedir no hay engaño.
Mañana de niebla, tarde de paseo.
Más vale dar a ruines que rogar a buenos.
Los buenos actos nunca se lamentan. Los malos actos nunca se olvidan.
Cuidado, que el diablo es puerco.
Siembra temprano, poda tardío y recogerás grano y vino.
Cuando el gato no está, los ratones hacen fiesta.
A nuevos hechos, nuevos consejos.
Predícame, cura, predícame, fraile, que por un oído me entra y por el otro me sale.