Casa empeñada, pobre y desamparada.
El que nace pa maceta, no pasa del corredor.
La suerte de la fea, la bella la desea.
Come muchas uvas, y te ahorrarás la purga.
Reyes y mujeres no agradecen.
Si pones vides junto a caminos, perderás muchos racimos.
Muchas buenas sopas se hacen en ollas viejas.
Los hijos de los buenos, capa son de duelo.
Me lo dijo un pajarito ya casi para volar, todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
Palo que nace doblado jamás su tronco endereza.
Con tal de que se vaya, aunque le vaya bien.
Cuando el cura se va a peces, donde irán los feligreses.
Riñas de enamorados, amores doblados.
Hasta una hormiga que pierde, duerme.
Las penas, o acaban, o se acaban.
Con arte y con engaño se vive la mitad del año y con engaño arte se vive la otra parte.
No te dejes aconsejar por un perdedor.
Detrás de la mala suerte viene la buena.
Lo que se otorga a la amistad vuelve multiplicado
Cuanto se deja de dormir, tanto se acrecienta en vivir.
Aseada aunque sea jorobada.
Todos los hombres son sabios; unos antes, los otros, después.
Quien ruega al villano, ruega en vano.
Febrero loco y Marzo otro poco.
Dulce y vino, borracho fino.
De descansar, nadie murió jamás.
Ni casa en dos lugares, ni paja en dos pajares.
No pases la noche temiendo el mañana. ¿Cómo es el día siguiente? El hombre no sabe como es el día siguiente.
Jugar la vida al tablero.
Más vale un día alegre con medio pan que triste con un faisán.
Estar como cucaracha en baile de gallinas.
Consejos vendo y para mí no tengo.
Cuanta más prisa tienes más tropiezas.
Cuando la lengua se sale de madre, ¡adiós padre!.
Al pagar dinero, pesar y duelo.
No hay bien ni mal que cien años dure.
Si entre burros te ves, rebuzna alguna vez.
Quien se conforma goza y alguna vez padece: pero es un bello padecer el de quien se conforma
Haz lo que el cura dice y no hagas lo que el hace.
Si la cobija es corta, aprende a doblarte.
Menos la muerte y la jodienda todo tiene enmienda.
Baco, Venus y tabaco ponen al hombre flaco.
Un día en prisión es como mil otoños fuera.
No se va más lejos cuando se cambia de camino todos los días.
El cerdo no sueña con rosas, sino con bellotas.
Antes falta la palabra en la plaza, que el estiércol en la haza.
Cuando la zorra anda a caza de grillos, no hay para ella ni para sus hijos.
Al que es fraile, todos le parecen del mismo aire.
Si vas de prisa, alcanzas la desgracia; si vas despacio, es la desgracia la que te alcanza a ti.
Muchas vacas en un sel, están mal y parecen bien.