En casa del doliente quémase la casa y no se siente.
Hazte la fama y échate a la cama.
El que va a la romería, se arrepiente todo el día.
Buenas palabras no cuestan cobre y valen más que plata.
Promesa de enamorado, promesas de marinero
Haz tres veces una cosa que está mal hacer y ya te parecerá buena.
El sentido de los muertos es el del final,? significando que las ceremonias fúnebres deben ser organizadas solemnemente
Los esposos descuidados echan a perder la casa.
Antes de mil años, todos seremos calvos.
La mitad de la alegría reside en hablar de ella.
Dios le da legañas al que no tiene pestañas.
La amante ama un día, la madre toda la vida.
Las ratas son las primeras en abandonar el barco.
Quien mucho da mucho recibe.
Las cosas bien pensadas, bien acertadas.
Ni joya prestada, ni mujer letrada.
A braga rota, compañón sano.
Angelitos al cielo, y a la panza los buñuelos.
Muerte la gata, los RATONES bailan.
De donde no hay pan hasta los perros se van.
Riñen los amantes y quiérense más que antes.
Ni calentura con frío, ni marido en casa continuo.
Ni reír donde lloran, ni llorar donde ríen.
Caminito comenzado, es medio andado.
Donde mores no enamores.
Al pobre y al feo todo se le va en deseo.
Sé constante y ten ánimo en tus trabajos.
El hombre ladino, estando entre extraños no bebe vino.
Ni se muere el padre ni cenamos.
La pobreza no es vileza, más deslustra la nobleza.
El ave de rama en rama, y el numérito a la cama.
Romería de cerca, mucho vino y poca cera.
A padre ahorrador, hijo gastador.
No te asombres por poca cosa.
Es más cargante que tener una pulga en la oreja.
Una buena reputación es como un ciprés, que, una vez cortado, jamás da ya ramas.
De quien te habla y no te mira mientras haces alguna cosa espérate la traición.
Nunca con menores, entables amores.
El que vive de prestado, algún día es encuerado.
Lo que te dice el espejo no te lo dice tu hermana carnal.
Dinero sin caridad, es pobreza de verdad.
Andallo, mi vida, andallo, quien no puede a pie, que vaya a caballo.
Matad el hambre, y no deis lugar que la hartura os mate.
De lo ajeno, gastar sin miedo; de lo propio, poquito a poco.
Quien te ha visto y quien te ve.
El marido y la mujer deben ser como las manos y los ojos: cuando duele la mano, los ojos lloran, y cuando los ojos lloran las manos secan las lágrimas.
Hasta verlo en la era, llámalo hierba.
Matar dos pájaros con una piedra.
La mala cama hace la noche larga.
El estreñido muere de cursos.