A cada uno le parece pesada su propia cruz.
El mísero y mendigo pruebe con todos y luego con el amigo
Veinte años puta y uno casada y eres muy honrada.
A la muerte, no hay cosa fuerte.
Al que da y quita le sale una jorobita.
El amor hace pasar el tiempo; el tiempo hace pasar el amor.
Aunque no lo veamos, el sol siempre está.
Lo que oyes lo olvidas, lo que ves lo recuerdas, lo que haces lo aprendes.
Cuando Dios no quiere, los santos no pueden.
Si quieres ver a tu marido morir, dale berros en abril.
En el horizonte de las tierras bajas un altozano parece una montaña
Caer es más sencillo que levantarse.
Da asistencia y cariño donde se necesite.
La muerte es flaca y no ha de poder conmigo.
Año bisiesto, ni viña ni huerto.
Si has perdido algo hazte a la idea de que se lo has dado a un pobre
Un ruin ido, otro venido.
Perro que no anda no encuentra hueso.
Dos capitanes hunden el barco.
Con el tiempo y la payeta, maduran los nísperous.
Cuando se ocupa demasiado tiempo en algo o se pierde el tiempo inútilmente.
Yegua cansada, prado halla.
Beldad y hermosura, poco dura; más vale la virtud y la cordura.
Al miserable y al pobre, la pena doble.
Dinero de canto, se va rodando.
A buen andar o mal andar, comer y guardar.
Por la muerte del asno nada pierde el lobo.
Del escuchar procede la sabiduría, y del hablar el arrepentimiento.
No está Dios en higueras que oiga a putas y a viejas.
Al freír, será el reír y al pagar será el llorar.
Gran rico hacen los dineros, y gran señor su desprecio.
El que solo se ríe, de sus maldades se acuerda.
A quien no teme la muerte, nada le es fuerte.
La envidia y las fiebres matan al que las padece.
¿Cómo hay que vivir al lado de la gente? ¿Obra desconsideradamente, vive, el que sostiene y eleva a los hombres?
El venido es preferido, que el ausentado pronto es olvidado.
No hay alguno tan pobre que la muerte no le sobre.
Quien de refranes no sabe, ¿qué es lo que sabe?.
Lo pasado ha huido, lo que esperas esta ausente, pero el presente es tuyo.
Quien lengua ha, a Roma va.
Sarna con gusto no pica.
A ponerse las alpargatas que lo que viene es joropo.
El verano muere siempre ahogado
Por tu ley, y por tu rey, y por tu grey, y por lo tuyo morirás.
Un hombre sin amigos es como un abedul desnudo, sin hojas ni corteza, solitario en una colina pelada.
El agua para los bueyes y el vino para los reyes.
Engordar para morir es mal vivir.
Al que le van a dar le guardan y si esta frio se lo calientan
El andar de la madre, tiene la hija. Siempre salen los cascos a la botija.
El que arcoiris ve, no se morirá de sed.