Mala yerba, mucho crece.
Donde no hay muerte, no hay mala suerte.
Cuando el vil enriquece, no conoce hermano ni pariente.
Cuando otro sufre, es madera que sufre.
Juanes y burros, en cada casa suele haber uno.
El vino debe tener tres prendas de mujer hermosa: buena cara, buen olor y buena boca.
Cambio de costumes, gran pesadumbre.
Cuando guían los ciegos, ¡ay de los que van tras ellos!.
Necio que sabe latín, doble rocín.
Hoy domingo y mañana fiesta, buena vida es esta.
Para el particular, paso regular. Para el contratista, vista. Para el Ayuntamiento, paso lento. Pa la Diputación, buena canción. Pal Estáu, echáu.
De los escarmentados nacen los avisados.
Majada forera, sestil de verano, quien aquí te puso, mal sabe de ganado.
Bodas largas, barajas nuevas.
O comed y no gimáis, o gemid y no comáis.
Desnudo naci, desnudo me hallo; ni pierdo ni gano.
Por el humo se sabe donde está el fuego.
Quien al cielo escupe, en su cara repercute.
De viña bien estiercolada a vendimia redoblada.
En mi casa y en mis anchuras y tres "peos" para el señor cura.
La gratitud no es a perpetuidad como los sepulcros.
Dos andares tiene el dinero: viene despacio y se va ligero.
Olla que hierve arrebatada, olla malograda.
A nuevos tiempos, nuevos usos.
El sueño es hermano de la muerte.
Dádiva de ruin, a su dueño parece.
Ira, miedo y celos fieros, son muy malos consejeros.
Quien sus bienes da en vida, merece que le den con una porra en la barriga.
Cuando Junio llega, prepara la hoz y limpia la era.
No vendas la piel antes de cazar al oso.
Mal agüero, antes las berzas que el granero.
Estas sacando fuerza de flaqueza.
Nunca olvides tu casa.
Cree solo la mitad de lo que oigas decir de la riqueza y la bondad de un hombre.
Fondo salido, novio perdido ó solicito marido.
Con rastra y soltera, tenla por ramera.
En la tierra de los ciegos, se disputaban la corona un bizco y un tuerto.
Echando a perder se aprende.
Casa de tierra, caballo de hierba, amigo de verba, todo es mierda.
Palabra de cortesano, humo vano.
Ninguno se embriaga del vino de casa.
Dar la soguilla para sacar la vaquilla.
Mejor es resignarse que lamentarse.
Humo y mala cara, sacan a la gente de casa.
Al que no fuma ni bebe vino, le huele la boca a niño.
De sol de tarde, Dios te guarde.
Irse de picos pardos.
De un mal nacen siete, cuando no veinte.
Al cabo de los años mil, vuelven las aguas por donde solían ir.
Cacarear y no poner, si malo en la gallina, peor en la mujer.