Quien bueyes ha perdido, cencerros se le antojan.
Andando, andando que la Virgen te va ayudando.
Casa vieja de madera, pronto arde entera.
De cien en cien años, vuelve el río por sus andamios.
De aquí a cien años, todos calvos.
La mala mujer y el buen vino, se encuentran en el camino.
Todavía aguas corren profundamente.
Echarle mucha crema a sus tacos
Ojo por ojo, diente por diente.
La ociosidad enseña muchas maldades.
El movimiento vence al frío, la inmovilidad vence al calor
Seso tiene de borrico quien vive pobre por morir rico.
La fe no tiene miedo.
Que a la corta, que a la larga, todo se paga.
La desconfianza y el amor no comen en el mismo plato
Paciencia piojo que la noche es larga.
En la casa del cura siempre hay hartura.
Cuatro cosas tenemos en mayor cantidad de lo que creemos: enemigos, deudas, años y pecados.
Para poca salud, las cuatro velas y el ataúd.
Cuanto más saben los hombres peores son
Quien más sabe, mayores dudas tiene.
Madre que no cría, no es madre, sino tía.
A lo lejos mirar y en casa quedar.
Todas las cosas pasan como el viento.
Las necedades del rico pasan por sentencias en el mundo.
El que no llora no mama.
La suegra, ni aún de azúcar es buena.
Un hombre enamorado ha nacido por segunda vez
La tinta más pobre de color vale más que la mejor memoria.
Cuando el guardián juega a los naipes, ¿qué harán los frailes?.
Burro que piensa bota la carga.
Lágrimas y suspiros, mucho desenconan el corazón dolorido.
No olvide su cuna quien haga fortuna.
El que ha de morir a oscuras, aunque muera en velería.
¿Qué hemos de hacer?. Descansar y tornar a beber.
Abril Abrilete, cuando la viña mete.
A casa de tu tía, más no cada día.
La ofensa se olvida en una noche, el beneficio en un día
Nadie se muere en la vispera.
Quien se acerca al bermellón enrojece, quien se acerca a la tinta ennegrece.
En salud se cura el sabio, y el necio, ni estando malo.
A ferias y fiestas, con pollinos y mujeres ajenas.
Ni de malva buen vencejo, ni de estiércol buen olor, ni de puta buen amor.
El hombre sabio aprende a costa de los tontos.
Solo el ruiseñor es capaz de comprender a la rosa.
Juegos y risas, esas son mis misas; comidas y cenas son mis novenas.
Un consejo sin ayuda es como un cuerpo sin alma
A veces los buenos nadadores se ahogan, y los mejores jinetes caen del caballo.
El primer amor se parece a las primeras nieves; raramente perdura
Del odio al amor hay solo un paso.