No busques la suerte y te saldrá al paso.
Ni moza de mesonero, ni saco de carbonero hay sin agujero.
Ningún burro se queda calvo.
Una comida sin vino, es como un día sin sol.
La fiebre no está en la sábana.
El hombre celoso, hace de la pulga un oso.
Gran calma, señal de agua.
A mucho hablar, mucho errar.
Coge la ocasión al vuelo antes de que te enseñe el rabo.
Lluvia y sol, fiesta de caracol.
Quien entre perros camina, fornica en cualquier esquina.
Llegada la ocasión, el más amigo, el más ladrón.
Más fácil es defenderse de una lanza arrojada a plena vista que de una flecha disparada desde la sombra.
Malo es cojear delante de un cojo.
A buena barbechera, mejor sementera.
El qué se convierte en borrego será comido por el lobo.
En pleitos de hermanos, no metas las manos.
Mano que te da de comer no has de morder.
Entre el honor y el dinero, lo segundo es lo primero.
Corazón apasionado no sufre ser aconsejado.
Por sostener el error, se cae en otro mayor.
Una bella mujer, todos la desean pero nadie se casa con ella.
Si alabas mucho tu caballo, tendrás que prestarlo.
Nada se dice ni se hace bien en momentos de pasión.
Cumplir cada uno su deber a nadie sino a Dios temer.
Quién será útil a otro, cuando no lo es a sí mismo?
Las noticias malas nunca llegan solas.
Herrero que no ve, de una aguja saca tres.
La tripa se ancha o se angosta, según como lo críen a uno.
El ceder es a veces la mejor manera de vencer.
Los pajaritos de arriba, siempre se cagan en los de abajo.
Agosto y Septiembre no duran siempre.
Quien tiene muchos vicios, tiene muchos amos.
Entender por donde entienden los gigantones de Burgos.
La lengua, aunque no tiene huesos los quiebra.
A la sombra del que camina se para el que está gateando.
Si le dices tu secreto a una mujer, de dominio público ha de ser.
Al que le pique, que se rasque.
Más vale pálido una vez que cientas colorado.
Quien no sabe gobernar su casa, quiere gobernar a España.
Llevar y traer, de todo ha de haber.
Cada cual se cuelgue lo que mate.
Sé constante en tu corazón; haz firme tu pecho; gobierna no solo con tu lengua. Si la lengua del hombre fuese el timonel de una embarcación, el Dios sería su capitán.
Ama y guarda.
En chica cabeza caben grandes ideas.
Aguadito para que rinda y saladito para que alcance.
La carta, corta, clara y bien notada.
A boda y bautizo, no vayas sin ser llamado.
El ama brava, es llave de su casa.
Bien juega quien mira.