En San Antón, calabazas al sol.
Ni lugar sin taberna, ni puta sin alcahueta.
A gusto dañado, lo dulce le resulta amargo.
Lo que humedecido viene, muy prontico se reviene.
Una hora de hoy es mejor que dos de mañana.
Caballo chiquillo, siempre potrillo, caballo grande aunque no ande.
Dios nos libre de sufrir, todo lo que le cuerpo puede soportar.
Más caga un buey que cien golondrinas.
El trabajo duro purifica el espíritu.
El que buen Norte tiene, seguro va y seguro viene.
Primero las cubas que las uvas.
El que al mundo vino y no toma vino, ¿a qué carajo vino?.
El sol ablanda la cera y endurece la tierra.
Muchas gotas que caen entre la taza y los labios.
El enamorado es el camarada del alma.
El que no aprende es porque no quiere.
Mata, que Dios perdona.
El no vigilar a los operarios es como dejarles nuestra bolsa abierta.
Nuestro amor es como la llovizna que cae quedamente, pero desborda el río.
El buen paño dentro del arca se vende.
Acomoda el apetito a la comida y haz el traje según la talla.
Nunca es persona caída, quien se levanta enseguida.
Dale, si le das, que me llamen en casa.
Abarata, tendero, y ganarás más dinero.
El traspié no se da contra la montaña sino contra la pequeña piedra del camino.
Todo es todo, todo es nada, nada es todo, nada es nada.
Cuanto más pequeño es el bosque, más grande parece la liebre.
Bodas y aguas, como son guiadas.
Entre hermano y hermano, no metas la mano.
Promesas de enamorados son ligeras de prometer y muy pesadas de cumplir.
Hablando se entiende la gente.
Eso será, cuando los cerdos vuelen.
Yo que me callo, me quedo sin gallo.
Adonde va el violín, va la bolsa.
Ocho de invierno y cuatro de infierno.
Decir suele ser señal de no hacer, como ladrar lo es de no morder.
Un hormiguero puede causar el derrumbamiento de un dique de mil li.
Un "quizá" no dice nada.
No me castigues con el látigo de tu desprecio.
Poca carne y mucha pluma, nada en suma.
A falta de corazón, buenas las piernas son.
En esta vida tan loca, uno es el que baila y otro es el que toca.
El traidor y el incapaz, siempre asechan por detrás.
Espera lo mejor, pero prepárate para lo peor.
El dinero corrompe al hombre.
Machacando y más machacando se hace el gazpacho.
Hombre hablador, nunca hacedor.
Iglesia, o mar, o casa real.
Se dice el pecado, pero no el pecador.
La madera de tu casa, en enero sea cortada.