Un protector es como un manto.
Donde no hubo dolor, no hay caridad ni amor.
Arreboles al oriente, agua amaneciente.
Hasta que los leones tengan sus propios historiadores, las historias de caza siempre glorificarán al cazador.
Abre para todos tu boca y para todos tu bolsa.
Según te verán, así te tratarán.
Quién encuentra a un amigo, encuentra a un tesoro.
Más ciego no puede haber, que aquel que no quiere ver.
La presa que robó el gato, no vuelve jamás al plato.
La cabra siempre tira al monte y no se resbala por el peñasco.
El dueño de la vaca es el dueño del ternero.
Frío en el invierno y calor en el verano, eso es lo sano.
Lo que barato es hoy, puede ser caro mañana.
Buscáis cinco pies al gato, y no tiene más que cuatro, que cinco son con el rabo.
La fama propia depende de la ajena.
No se cazan dos pájaros al mismo tiempo.
Bien predica el ayunar el que acaba de almorzar.
En tiempo de verano, el capote con su amo.
No hay que llevar cocos al puerto.
El mal pajarillo, la lengua tiene por cuchillo.
Si das una gota recibirás a cambio una fuente.
Bendita sea el agua, por sana y por barata.
Al descalabrado nunca le falta un trapo, que roto, que sano.
Amor de lejos contentos los cuatro.
El que come y canta, pronto se atraganta.
La herida causada por una lanza puede curar, pero la causada por la lengua es incurable.
El mochuelo le dijo al gorrión, que tenía un cabezón.
Del mal paño nunca hay buen sayo.
Rey es el amor, y el dinero, Emperador.
Molinero de viento, poco trabajo y mucho dinero.
Puerco no se rasca en javilla.
Rama larga, pronto se troncha.
El hombre rico tiene aduladores, no amigos.
Ponte a casar y echa tu fama a rodar.
Harto fue de desgraciada la que nunca la dijeron nada.
La mayor ventura, menos dura.
A hora mala no ladran canes.
Es mejor estar bien parado que estar bien estacionado.
Hacer más daño, que un buey por un tejado.
No porque ladran los perros dejan de pasar caravanas.
La mujer es fuego; el hombre, estopa; viene el diablo y sopla.
No muevas lo que esté bien.
Cuanto mayor es ventura, es menos segura.
Quien no madruga, no caza boruga.
Con fruto trabaja quien al principio el mal ataja.
La mujer y las tortillas, calientes han de ser.
Carro que se rompa en llano, de atrás le viene el daño.
Más hace el lobo callando que el perro ladrando.
Todo en la vida tiene su medida.
Si la casa se quema, calentémonos en ella.