Aquellos son ricos, que tienen amigos.
Para mañana no ayunar, hoy no hartar.
Nunca mates una mosca sobre la cabeza de un tigre.
Según es el dinero, es el meneo.
No hay árbol que el viento no haya sacudido.
Las penas, con un cullillo de palo degüellan.
Mancha en honra, más pronto se echa que se borra.
Aunque no nos hablemos, bien nos queremos.
En los grandes aprietos, crece el entendimiento.
Mientras no haya viento, el árbol no florecerá.
Hombre que habla campanudo es poco sesudo.
La que por la calle pasa, es mejor que la de mi casa.
Lo dicho, dicho está.
Harta el pan casero, y no el del panadero.
Ni el libro cerrado da sabiduría, ni el título por sí solo da maestría.
El que nace para ochavo, no llega a cuarto.
Hombre de muchos oficios, maestro de ninguno.
Los celos ciegan la razón.
Jalan más dos tetas que tres carretas.
El celoso no puede ser jocoso.
A fullero, fullero y medio.
Señor por señor, el padre es el mejor.
Agua, Dios, el vino en bota y las mujeres en pelota.
Inútil es reprender a quien caso de no ha de hacer.
¿Quieres conocer el valor del dinero?. Pide algo prestado.
El pescado y el huésped, a los tres días hieden.
El que busca un amigo sin defectos se queda sin amigos.
No hay árbol como el nogal, ni fruta como el madroño, ni cosa que encaje mejor que lo que sabes en él.
A casa sinvergüenza, todo el mundo es suyo.
Con pedantes, ni un instante.
Con el callar, vencerás.
Más honran buenos vestidos que buenos apellidos.
Quien pide para candela, no se acuesta sin cena.
El que no tiene alforjas ni barril, todos saben adónde ha de ir.
Gato enratado no quiere pescado.
El mundo promete y no da, y si algo te da, caro te lo cobrará.
Justicia es agravio cuando no la aplica el sabio.
Ea, que hago barato: ¡lo que vale tres, lo doy por cuatro!.
Con palabras agradables y un poco de amabilidad se puede arrastrar a un elefante de un cabello.
Burgos, ciudad sin cuestas y si hay alguna se le ponen escaleras.
En San Antonio todo puerco es bueno.
Aviniente y crudo, que así lo quiere el cornudo.
La viña del ruin, se poda en Abril.
Un corazón tranquilo es mejor que una bolsa llena de oro.
Cuando Dios no quiere aliviar los males, ni sirven sangrías ni flores cordiales.
Arte para lograr es el dulce hablar.
Todos somos parte de una prodigiosa unidad
No existe más amor que el amor a primera vista
Si tomas un mal camino, no esperes un buen destino.
Si tu mujer trabaja, no tienes con que espantarla.