Por Santa Lucía achica la noche y agranda el día.
El mal vecino ve lo que entra y no lo que sale.
Hacer el primo.
No es más sabio el que más sabe, sino el que lo oportuno sabe.
Azúcar y canela, hacen a la vida buena.
Camino de Roma, ni mula coja ni bolsa floja.
El que quiera ser líder debe ser puente.
No eches toda la carne al asador.
Bonita y fina me haga Dios; que rubia y blanca me haré yo.
Estás entre la espada y la pared.
La mentira es justa cuando, por hacer bien, la verdad se oculta.
Es mejor encender una cerilla que maldecir la oscuridad.
Adonde halló un panal, vuelve el oso a husmear.
Una de cal y otra de arena, y la obra saldrá buena.
Cuando la cólera sale de madre, no tiene la lengua padre.
Bizcocho de monja, fanega de trigo.
Los perros que se pelean contra ellos, se unen contra los lobos.
Pascua pasada, el martes a casa.
Cuando la perra es brava hasta a los de casa muerde.
Donde hay cariño, allí va el niño.
¡Periquillo con mando!, ya estoy temblando.
Gran tormenta mucho espanta, pero pronto pasa.
No digas nada de mis deudas a menos que pienses pagarlas.
A la mujer por lo que valga, no por lo que traiga.
Hasta la más mojigata, le gusta alzarse la bata.
El mayor desprecio es no hacer aprecio.
La promesa debe ser cumplida y la acción debe tener resultado.
Bebe el agua de tu fuente clara, y no busques la encenagada.
Quien bien conoce el camino, llega sano a su destino.
Carrera que no da el caballo, en el cuerpo la tiene.
El sol de Marzo, da con el mazo.
Lo que no se hace a la boda no se hace a toda hora.
La risa abunda en la boca de los tontos.
Comer hasta enfermar y ayunar hasta sanar.
De petaca ajena, la mano se llena.
Ni tengo padre, ni madre, ni perro que me ladre.
Habla no cuando quieras, sino cuando puedas.
El dinero no es medicina; pero quita muchos dolores de cabeza.
A ave de paso, cañazo.
Con agua de malvavisco, se cura hasta el obispo.
No hay bonita sin "pero", ni fea sin gracia.
A caballo que te regalan no pongas reparos en la capa.
Las obras de caridad dicen quien es hombre de bondad.
El consejo de la mujer es poco, y el que no lo toma es loco.
Enfrenta la lengua; considera y rumia las palabras antes de que salgan de la boca.
Agua del pozo y mujer desnuda, echan al hombre a la sepultura.
Quémese la casa sin que se vea el humo.
La ocupación constante previene las tentaciones.
El que siembra maíz, que se coma su pinole.
La felicidad es una cosa monstruosa y los que la buscan son castigados