El que a dos amos atiende, a uno le queda mal.
Las cosas más importantes de la vida no son cosas.
Quien teme a las almas, se topa fantasmas.
Cuando al burro le ponen don, ya no le pega albarda.
Obra bien y espera; que Dios es el que premia.
A dádivas, no hay acero que resista.
El que tenga rabo de paja, no se arrime a la candela.
Los celos son el gusano del amor.
Esta en medio del río y se muere de sed el mezquino.
Alabar y callar para medrar.
Amigo leal y franco, mirlo blanco.
Hacer que hacemos, y no hacemos nada.
Solo deja para los demás lo que no quieras hacer tú mismo.
Apostar por necesidad, perder por obligación.
Ningún muerto ha regresado, ni a dar un simple recado.
Sin plumas y cacareando, como el gallo de Morón.
Ni quito ni pongo rey.
Más peligroso que tiroteo en ascensor.
Hijo de padre pudiente, aunque no sea honrado es valiente.
Para el que quiere, siempre hay trabajo.
Quien se quemare, que sople.
Mujeres xuntas, ni difuntas.
Las cañas se vuelven lanzas.
Nadie regala nada a humo de pajas.
Para el peor rey, el mejor profeta. Para el peor pecado, el mejor mensaje.
Haz cien favores, deja de hacer uno y como si no hubieras hecho ninguno.
Si no puede edificar una casa, construye un corazón.
Reniego del amigo que cubre con las alas y muerde con el pico.
Pájaro durmiente, tarde hincha el vientre.
El que cada día va bien, el domingo no tiene que poner.
Al mal dar, tabaquear.
Comprar de ahorcado y vender a desposado.
Mano de santo cura como por encanto.
Pocas palabra y muchos hechos.
Antes que el deber está el beber.
La zamarra mala, adentro la lana, y la buena, carnaza afuera.
Hacer mal está mal, hacer bien no conviene
El que cree en la astrología, se amarga todos los días.
Al hombre honrado, todo lo cuesta caro.
Se conoce a sí mismo aquel que vive en armonía con el universo navajo.
No hay amor mi Linda Inés, sin su tasa de interés.
Si estás enamorado, te basta con oler una rosa, si eres un grosero, entras y destruyes el jardín
Sé dueño de quien no te ama y esclavo de quien te ama
Dame para elegir y me darás para sufrir.
Quien se casa, mal lo pasa.
Acelgas al mediodía y a la noche acelgas, mal me andarán las piernas.
Dedo encogido, no rebaña el plato.
Oración de perro no va al cielo.
Cuando tu competidor sea arrogante pídele consejos.
A la mujer muy casera, el marido bien la quiera.