Es más fácil cazar moscas con miel que con vinagre.
Buena, joven, rica y bella, ¿dónde estella?.
El oro se prueba con el fuego; la mujer, con el oro; y el hombre, con la mujer.
Nota: San Bernardino es un asilo de Madrid.
Caballo ajeno, ni come ni se cansa.
Hoy te quiero más que ayer, pero menos que mañana.
Ojos dulces y apacibles, pero hay cosas más tangibles.
Del médico y del enterrador, cuanto más lejos mejor.
Valentón y rufián, allá se van.
Si vas a creer todo lo que lees, mejor no leas.
Las campanas se conocen por el son y las mujeres por la voz.
Camarón que se duerme amanece en el mercado.
Aprieta el pan que se te cae la magra.
No hables si lo que vas a decir no es más hermoso que el silencio.
Gato gordo, honra su casa.
Peso y medida quitan al hombre fatiga.
Abad, judío y madona, jamás perdonan.
Cada día que amanece el número de tontos crece.
El buen vino de ha de beber en cristal fino.
Que mi capa sea larga o corta, ¿qué te importa?.
Por males de nervios nunca se tocó a muerto.
No se acuerda el cura de cuando fue sacristan.
Un padre puede mantener diez hijos, diez hijos no pueden mantener a un padre.
En la naturaleza, no hay castigos ni premios, solo consecuencias.
Zancas vanas, zancas vanas, temprano espigas y tarde granas.
Olvidado y nunca sabido, viene a ser lo mismo.
Hasta que no pase San urbano, no te vistas de verano.
De todos es la huerta que no tiene cerca ni puerta.
Perro no come perro y tú ya me estás tragando.
De floja tierra, nunca abundante cosecha.
Niebla en la sierra, agua en la tierra.
La pobre está más mamada, que teta recién casada.
No son las malas hierbas las que matan el trigo sino la negligencia del agricultor.
En enero, el besugo es caballero.
Con el marisco, nada de vino arisco.
Más grande que la conquista en batalla de mil veces mil hombres es la conquista de uno mismo.
A causa perdida, mucha palabrería.
Obrar mucho, y hablar poco; que lo demás es de loco.
La fortuna es de vidrio y se quiebra con cualquier golpecillo.
Quien te acaricia más de lo que suele, o te ha engañado o engañarte quiere
El corazón manda en los ojos, y les hace trampantojos.
La casa, la mujer la hace o deshace.
Con promesas no se cubre la mesa.
Alternativa: Mezcladas andan las cosas: junto a las ortigas nacen las rosas.
En el ajedrez, el Rey y el Peón van siempre al mismo cajón.
A persona lisonjera no le des oreja.
Variante: A caballo regalado, no se le mira el diente.
Hasta ajustar, regatear.
El que no corre, vuela.
Ningún hombre puede ser feliz si no se aprecia a sí mismo