La amistad es como la piel seca de la banana: si se tira de ella se rompe, si se hace lo contrario las fibras se separan
Unos visten el altar, para que otros digan la misa.
Si el chivo no le mama, ganancia para la cabra.
Ni con todo el dinero del mundo se puede comprar una hora de sueño tranquilo.
Acójome a Dios que vale más que vos.
El de las piedras hace pan.
Un año bueno y dos malos, para que nos entendamos.
La uva tiene dos sabores divinos: como uva y como vino.
El ocio es el padre de todos los vicios.
Picar y afilar, afilar y picar, y el prado sin segar. Solo me gustaría entender que tu dios me amas
La hija de la puta, como es criada, y la estopa, como es hilada.
Al bien, deprisa, y al mal, de vagar, te hagas de llegar.
Lo que sucede en la olla solo el cucharón lo sabe
No te fijes en lo que dice, observa lo que hace.
En Abril, huye de la cocina; más no te quites la anguarina.
Más honor que honores.
Sin vino, no tendría el concejo tino.
Quien en un año quiere ser rico, al medio le ahorcan.
A amo ruin, mozo malsín.
Al buen sordo, pedo gordo.
Se puede aprender mucho de una boca cerrada.
Perro, caballo y mujer, tener bueno o no tener.
Jugador que se irrita no le cases con tu hija.
No pica la abeja a quien en paz la deja.
Claridad, y no en el caldo.
Pereza no alza cabeza.
El que exprimió su limón que se tome su agrio.
Quien da consejo no pedido, se expone a perder el consejo y el amigo.
La inocencia de un ratón puede mover un elefante.
Una belleza sin gracia es un anzuelo sin cebo
No puedes guiar el viento, pero puedes cambiar la dirección de tus velas.
Todos llevamos una cruz colgada; unos suave y otros pesada.
La casa del jabonero es toda un resbaladero.
No siempre el mejor camino es el más corto.
Hay mucho que ganar y poco que perder.
Amistad, con todos; confianza, con pocos.
Buen caballo, buena espada y buena mujer, ¿qué más has de apetecer?.
En casa llena presto se guisa la cena.
Ningún rencor es bueno.
La manzana podrida pierde a su compañía.
Yo que no duermo, a todos doy mal sueño.
Cualquier cosa que se planta, se cosecha.
Quien trabaja con pereza, nunca acaba lo que empieza.
Chiquito, hasta el asno es bonito.
Valentón y rufián, allá se van.
Nota: San Bernardino es un asilo de Madrid.
Yerra, y no poco, el que discute con un loco.
No se vive de lo que se ingiere sino de lo que se digiere.
Uno sabe de hoy, y no de mañana.
A partir de mañana comenzarás el primer día del resto de tu vida.