No puedes poner maíz en una canasta con huecos.
A las diez en la cama estés.
El melón en ayunas es oro; al mediodía, plata; y por la noche, mata.
Irse por los cerros de Úbeda.
Una casa sin amor es como una chimenea sin fuego, una casa sin la voz de un niño es como un jardín sin flores, la boca de la mujer amada sin la sonrisa es como una lámpara sin luz
Cada villa, su maravilla.
Un dolor alivia otro dolor, y un amor cura otro amor.
Nadie aprecia lo que tiene hasta que lo ve perdido.
Al pobre el sol se lo come.
Hacer enseña a hacer.
El dinero y los pendejos, siempre acaban separados.
A tal casa, tal aldaba.
El último en llegar, con la más fea le toca bailar.
Si la manga no es amplia no ondea
Una es la cuenta del borracho, y otra la del tabernero.
Amor de gato se ve por el tejado.
Todo lo que no es dado es perdido
El amo imprudente hace al mozo negligente.
Pan de mi alforja, como el no me falte, todo me sobra.
Dádivas quebrantan peñas.
Planta y cría y tendrás alegría.
La buena cena, temprano suena.
Contra fortuna, no vale arte alguna.
En boca cerrada no entran moscas.
Cambio de costumes, par es de muerte.
El amor y el niño, donde les muestran cariño.
Sueña lo que quieras soñar, ve donde quieras ir, sé lo que quieras ser.
Tantos son nacidos, tantos son queridos.
La vaca grande, y el caballo que ande.
El que no tiene hijos, los educa bien.
Más vale lidiar con la ruin bestia que llevarla a cuestas.
Lo que hoy es, mañana no es.
La madre y la hija, por dar y tomar son amigas.
Para que no se espante el borrico por delante.
No hay mujeres feas, solo poco alcohol.
Treinta días trae Noviembre, como Abril, Junio, y Septiembre, de veitiocho no hay más que uno; los demás, de treinta y uno.
El que depende de la mesa de otro, con frecuencia cena tarde.
La modestia murió cuando la falsa modestia vino.
Cuando se cae el burro, se le dan los palos.
¡En San Antonio, rayos y truenos!
Donde hay gana, hay maña.
Pisarás el umbral del bienestar, cuando empieces a sentirte satisfecho con apenas nada.
No fío, porque pierdo lo mío.
Mujer que espera al príncipe azul, viches a los santos de tul.
¿Usted qué come que adivina?
Con vil dinero, tendrás vela y candelero; sin dinero vil, ni candil.
El dinero no da la felicidad; pero como calma los nervios.
Yerro es ir de caza sin perro.
Para los hombres de mar, antes que letras nadar.
Con el amigo come y bebe pero no hagas negocios