A persona lisonjera, ni oírla siquiera.
Las furias de Celestino, no me importan un comino.
Hacer la plancha.
Amigo, no de mí, sino de lo mío, lléveselo el río.
La muchacha que es bonita, afeites no necesita.
Los argumentos del más fuerte siempre tienen más peso.
A bestia comedora, piedras en la cebada.
No resulta dulce el melón recogido cuando está verde.
Oye, ve y calla, y con nadie tendrás batalla.
Mano lavada, salud bien guardada.
Yo no siento que mi marido juegue, sino que pierda.
Dios ayuda al marinero en la tempestad, pero el marinero debe estar al timón.
Quien con el perro se acuesta, con las pulgas se levanta.
Hacer de toda hierba un fardo.
La sonrisa cuesta menos que la electricidad y da más luz.
La gracia del barbero es sacar la patilla de donde no hay pelo.
Persigue la buena suerte, no esperes que venga a verte.
Oveja harta de su rabo se espanta.
A las diez, en la cama estés, mejor antes que después.
Cuando pasan rábanos, cómpralos.
Bebes vino, no bebas el seso.
Donde lloran esta el muerto.
De vez en cuando la piedra perfora la piedra.
Do novo viño, bota un traguiño polo San Martiño. Del vino nuevo, echa un trago por San Martín.
El buen vestido aumenta la hermosura, y la fealdad disimula.
La buena lectura, distrae, enseña y cura.
Cuesta más vengar agravios que soportarlos.
Variante: Bueno, si breve, dos veces bueno.
Más listo y despierto que el ojo del tuerto.
El que su nariz acorta, su cara afea.
Con ese cuello la jirafa, y un poquitito de maña, de los retoños más dulces, bien que se apaña.
A secreto agravio, secreta venganza.
El vino ha ahogado a más hombres que el mar.
Malo va al que arrastran, aunque vaya en serón nuevo.
Como soy gallego, ni pago ni niego.
Si el que te aborrece tiene hambre, dale de comer pan; si tuviere sed, dale de beber agua.
Más perdido que un moco en una oreja.
Hablar de la guerra y estar fuera de ella.
No e posible vivir con las mujeres. Ni sin las mujeres.
De sabios es el poco afirmar y el mucho dudar.
Desde el desayuno se sabe el hambre que se va aguantar.
El vulgo no repara en quien es majadero, sino en quien tiene dinero.
Día martes, ni te cases ni te embarques.
Haz todo lo que puedas, lo demás déjaselo al destino.
Quien se acuesta con niños, amanece meado.
El que cabras cría, va a juicio cada día.
La mujer es como la guitarra, si no la tocan no suena.
Agosto, frío el rostro.
La ciencia no es para el borrego, ni las velas son para ciego.
La mula feliz la pasa: fornica y no se embaraza.