No puede el hombre huir la fortuna que le ha de venir.
Pa' las yeguas del jaral los caballos de allá mismo.
Gloria mundana es gloria vana.
Casa no hará, quien hijos no ha.
Compra de quien heredó, no compres de quien compró.
Si la locura fuese dolores, en cada casa, habría voces.
Pregunta lo que no sepas y pasarás por tonto unos minutos; no lo preguntes, y serás tonto la vida entera.
Si un problema tiene solución ¿para qué preocuparse? y si no lo tiene, ¿para qué preocuparse?
Cuando el tabernero vende la bota, o sabe a la pez o esta rota.
Quien no arde en llamas no inflama
Borrachez de agua, nunca se acaba.
Gente castellana, gente sana.
Una desgracia, a cualquiera le pasa.
Para presumir hay que sufrir.
Al cabo de un año, las mañas de su amo.
Recordad siempre la partida tienes que guardar.
Para quien roba un reino, la gloria; para quien roba un burro, la horca.
Nunca es mal año, por mucho trigo.
Madre, si usted no me casa, con el culo tiro mi casa.
En Febrero llama a obrero, a últimos que no a primeros.
Un copo de nieve nunca cae en el lugar equivocado.
La piedra regalada por un amigo es una manzana
Por San Andrés mata tu res, chica, grande o como es.
Gallina que no pone huevos, al puchero.
En la cárcel y en la cama se conoce a los amigos.
La mariposa al posarse sobre la rama teme romperla.
No hay nada peor que un pobre harto de pan.
No te canses en pensar, si los otros han de hablar.
De molinero cambiarás, pero de báscula no pasarás.
Las tormentas de San Juan quitan vino y no dan pan.
La niña que más se cuida, resulta a veces jodida.
Quien mal se casa, pronto vuelve a casa.
Lo que vas a gastar en el adivino, mejor gástatelo en vino.
No hay pero que valga.
Mejor es ser pobre con seguridad que rico con temor.
Jugarse hasta la camisa.
En dinero o en querer, mejor que mañana ayer.
Amistad de juerga no dura nada.
Nunca les falta que hacer ni al cura, ni al diablo, ni a la mujer.
El viajero que sed siente, se agacha y besa la fuente.
Casa donde hay ruda, el ángel la saluda.
Boca que se abre, o quiere dormir o está muerta de hambre.
Colgar una cabeza de cordero y vender carne de perro.
Beneficio recibido, dase muy luego al olvido.
Más vale fortuna en tierra que bonanza por la mar.
Ni hombre que ralla, ni asno que brama.
El perdón sobraría donde el yerro falta.
Quien promete amor eterno es porque desconoce los cuernos.
En casa de Margarita, ella pone y ella quita.
Como no soy río, atrás me vuelvo.