Oye lo que yo digo y no mires lo que hago.
Es más añejo que el vinagre.
Está oscuro debajo de la lámpara
Una mano no aplaude. Dos manos si.
Piensa que vengo de arriar jutes con pistola
El perdón sobraría donde el yerro falta.
¿Adónde vas, mal?. Adonde hay más.
Que aproveche como si fuera leche.
El que teme padecer padece ya lo que teme.
El arroz ya está cocido.
Abad avariento, por un bodigo pierde ciento.
Buscar mendrugo en perrera, vana quimera.
Dios tarda, pero no olvida.
Haga lo que dice su profesor pero no el qué él hace.
Gran riqueza cien quebraderos de cabeza.
Cenas, soles y Madalenas, tienen las sepulturas llenas.
De hurtar una castaña y otra castaña, se hace la mala maña.
Lo que hacemos en la vida, tiene su eco en la eternidad.
No hay bien que dure, ni mal que no se acabe.
Día nublado engaña al amo y al criado.
Cuando un tonto va cuesta abajo, déjalo que su camino lleva.
A tu enemigo fallecido, perdón y olvido.
Las frutas lozanas, incitan las ganas.
A quien se hace oveja, el lobo se lo come.
El servil es tu enemigo, tu amigo debatirá contigo.
Una hábil ama de casa sin arroz no puede preparar una comida.
Tenemos dos ojos para ver mucho y una boca a hablar poco.
Hasta el "vivo" más ufano, cae a veces de marrano.
Amor irresoluto, mucha flor y poco fruto.
En Marzo tira el pastor el zarzo.
Todos estamos de visita en este lugar. Solo estamos de paso. Hemos venido a observar, aprender, crecer, amar, y volver a casa.
El que no sepa guardar un centavo, nunca tendrá muchos.
Ni ruin hidalgo, ni ruin galgo, ni ruin letrado.
Este come cuando hay, caga por chirolas, camisa a medio lomo, pantalón a las rodillas.....
La zorra mudará los dientes, más no las mentes.
El bien que se venga a pesar de Menga, y si se viene el mal, sea para la manceba del abad.
Mejor es la pobreza en la mano del Dios, que riquezas en un almacén.
Alba de Tormes, llena de putas, más de ladrones, mira tu capa donde la pones.
Quien mucho habla de sí mismo, mintiendo está con cinismo.
El que se afloja se aflige.
Si el alumno no supera al maestro, ni es bueno el alumno, ni es bueno el maestro.
El oro se prueba en el fuego y los amigos en las adversidades.
Con la mujer y el dinero no te burles, compañero.
Siempre friegan los platos los mentecatos.
Na noite de san Xoán, non queda na casa nin o can. En la noche de San Juan, no quedan en casa ni los perros.
Sabe más el tonto en su casa que el listo en la ajena.
El que se brinda se sobra.
La mala palabra, más que un guijarro descalabra.
El dinero es bueno para siervo, malo para dueño.
El que por su gusto muere ni camposanto merece.