El pez muere por su propia boca.
Cuando se muere el gallo, la gallina a cualquier pollo se arrima.
Buey viejo asienta bien el paso.
De cuarenta años para arriba, no te mojes la barriga.
El que se alegra del mal del vecino, el suyo le viene de camino.
A las cosas ciertas encomendaos y de vanas esperanzas dejaos.
A cualquier dolor, paciencia es lo mejor.
Botellita de Jerez, todo lo que me digas será al revés.
Antes muerte que vergüenza.
Deja a la gente que está muriendo y acude a la que está pariendo.
Pan y vino, un año tuyo, y otro, de tu vecino.
Labor de Mencia, murmurar de noche y holgar de día.
El casa del muerto cada uno llora su duelo.
El infortunio hace sabios y la buena fortuna , sandios.
Mujer refranes, o coja o puñetera.
Más vale burro vivo que sabio muerto.
Acude al sabio para el consejo y al rico para el remedio.
El vergonzoso se muere de hambre entre dos panes.
Más discurre un hambriento que cien letrados.
Al que veas en alpargatas por Navidad, no le preguntes cómo le va.
La juventud no esta perdida, solo desorientada.
La muerte tiene las piernas frías.
Más vale que sobre que no que falte.
A enfermo, niño o anciano, hay que tenderles la mano.
Cada día un grano pon, y harás un montón.
El miedo guarda la viña, que no el viñadero.
Dios dice ayúdate que yo te ayudaré.
El criado, el gallo y el amo: un año; si es bueno: dos; ya tres: ¡os!.
Figa verdal y moza de hostal, palpando se madura.
A galgo viejo, dadle liebre, no conejo.
Durar menos que el cantar de un vizcaíno
El miedo guarda la viña.
Cabra que tira al monte, no hay cabrero que la guarde.
Más viejo es el viento y aún sopla.
Ni vive, ni deja vivir.
Cuando críe a los cuarenta, deja de hacer las cuentas.
A mucho amor, mucho perdón.
Cambiar de opinión es de sabios.
Las truchas y las mentiras, cuanto mayores, tanto mejores.
La casa es chica, pero el corazón es grande.
Ninguna cosa hay tan dura que el tiempo no la madura.
En mi huerto te crié, de tu fruto nunca comí, los milagros que tú hagas, que me los cuenten a mí.
De los vivos mucho diezmo, de los muertos mucha obada, en buen año, buena renta, y en mal año, doblada.
Nadie envejece a la mesa.
Cuando un hombre retrocede es para retirarse. Cuando una mujer retrocede es para coger carrerilla.
Alegría y tristeza muerte acarrean.
Déjate de tanto refrán, y empieza a buscar el pan.
Hablando la gente se entiende.
En este mundo jodido el hijo regaña al padre y la mujer al marido.
El que a hierro mata , a hierro muere.