El buen hijo vuelve a casa y cuenta lo que le pasa.
Lluvia y nieve por enero, son anuncios lisonjeros.
A la de tres va la vencida.
Una lágrima puede decir más que un llanto.
Parientes pobres y trastos viejos, pocos y lejos.
Boda mojada, novia afortunada.
Nieve en octubre, siete lunas cubre.
Sábados a llover, viejas a beber, putas a putecer.
También de alegría se puede morir
Buen trago, que el difunto no vuelve.
Más quiero viejo que me ruegue que galán que me abofetee.
A buey viejo, no le cates abrigo.
Quien no conoce de abuela, no sabe cosa buena.
Amor con casada, vida arriesgada.
Viudas, casadas y doncellas, buenas son todas ellas.
A otra cosa mariposa.
El que tiene hijos vive como un perro y muere como un hombre; y el que no los tiene, vive como un hombre y muere como un perro.
La hermosura, revuelta, mas la fea, ni compuesta.
Caza, guerra y amores, por un placer mil dolores.
Más le quiero mozo y pobre que no viejo que se doble.
A la boda del herrero, cada cual con su dineo.
La puerca tira del tapón
Entre la verde y la madura, el hambre ayuda.
En viernes ni en martes, ni tu casa mudes, ni tu hija cases, ni tu viña podes, ni tu ropa tajes.
El llanto sobre el difunto.
El que se casa con una mujer guapa, hasta los cuarenta años el miedo no se le escapa.
Lo que se aprende en la cuna siempre dura.
Se pasa tantas veces cerca del cementerio que al final se cae dentro
Suegra y sin dinero, al brasero.
Para que ande bien la cosa, una vieja y otra moza.
No hay como la casa de uno
Olla sin sal, haz cuenta que no tienes manjar.
Un amigo vale cien parientes
Años de higos, años de amigos.
El cosechar y disponer de provisiones puede durar por largo tiempo.
Una manzana no cae lejos de su árbol.
De refrán y afán pocos se librarán.
Si a los treinta no te has casado ni a los cuarenta eres rico, arre borrico.
Putas viejas, al mercado, que ya el pie se ha despertado.
Favor con favor se paga
Cuando era moza, meaba por un punto, ahora que soy vieja, méolo todo junto.
Cambios de tiempo, conversación de estúpidos
El miedo a los pequeños defectos hace crecer los grandes
La vieja escarmentada, pasa el río arremangada.
Nochecitas alegres; mañanitas tristes.
Para morir siempre es muy pronto, para amar nunca es tarde.
Halagos de suegra, consuelo de nietos.
Amigo y casa vieja, para otro los deja.
Come poco y cena temprano, si quieres llegar a anciano.
Pan y vino andan camino, que no mozo garrido.