Vale pero millones de veces más la vida de un solo ser humano que todas las propiedades del hombre más rico de la Tierra.
El necio hace al fin lo que el discreto al principio.
La tierra no es una herencia de nuestros padres sino un préstamo de nuestros hijos.
El mundo es un tira y afloja, y para que unos rían, otros lloran.
Cuando se emborracha un pobre, ¡que borrachón!; pero si se emborracha un rico, ¡qué graciosón!.
Tira en pleno Nilo al hombre afortunado, que volverá a salir con un pez en la boca.
Casa hecha, bolsa deshecha.
Si dices la verdad, ya tienes un pie en el estribo.
En tu casa no tienes sardina y en la ajena pides gallina.
Norte claro, sur oscuro, aguacero seguro.
El espejo no sabe mentir; lo que le dijeron ha de decir.
Todo flujo debe tener su reflujo.
Cuando pudieres trabajar, no lo dejes, aunque no te den lo que mereces.
Cuando fueres por el camino no digas mal de tu enemigo.
Al que come beleño, no le faltará sueño.
Parecerse como un huevo a una castaña.
Espera que se acabe el circo para verle la cara a los payasos.
El que esta arriba, no se acuerda del que esta abajo.
Por la calle van diciendo, poco nos llevamos todos.
Con mujer que tiene dueño, ni sueño.
No es quejido, sino que jode.
Hasta el viaje más largo comienza con un solo paso.
Los valientes sufren poco, los cobardes mucho.
Dos capitanes hunden la nave.
El que mucho duerme poco aprende.
El que depende de otro come mal y cena peor.
Favores en cara echados, ya están pagados.
La mentira de un niño es como un pez muerto, siempre sale a la superficie.
Hay más días que ollas.
Cuando la liaga florece, el hambre crece.
La imprudencia abre la puerta, y la pereza la mantiene abierta.
Fue por potros y trajo muletas ¡malhadada feria!.
Perla brillante arrojada en la oscuridad.
En las siembras y en la trilla, el amor con zancadilla.
No querer queso, sino salir de la ratonera.
No hay majadero que no muera en su oficio.
Gana tiene de otra cosa la doncella que retoza.
A cena de vino, desayuno de agua.
La amante que te concede su cuerpo y no su corazón, te regala rosas sin espinas.
Bien ajeno es la hermosura, y, sobre ajeno, poco dura.
Mujer hermosa, niña e Higuera, no las garda Cualquiera.
Quien ve romero y no lo coge, del mal que le venga no se enoje.
Tiempo dormido, no es tiempo perdido.
Una palabra bondadosa puede calentar tres meses de invierno.
Incluso el perro con mover la cola se gana el alimento
La gata de doña Flora, si se la ponen grita, si se la quitan llora.
Más se mira al dador que a la dádiva.
Cochinillo de Febrero, con su padre al humero.
Cuando te inunde una enorme alegría, no prometas nada a nadie. Cuando te domine un gran enojo, no contestes ninguna carta.
No confíes del peón que tiene las manos finas.