En la felicidad, el corazón se funde como la nieve en primavera
A donde va la gente, va Vicente.
Todos los blancos tienen un reloj, pero jamás tienen tiempo.
El hijo del asno dos veces rebuzna al día.
Todo tiene solución menos la muerte.
La flecha que indica el camino y el sendero que conduce a la cumbre se llama acción
Callar y callemos que todos de barro semos.
Más vale acostarse sin cena que levantarse con deuda.
Más vale "alli corrió", que "alli murió".
Desde pequeñito se endereza el arbolito.
Si prestas, o pierdes el dinero o ganas un enemigo.
Cuando de cada ocho marineros siete son timoneles, el navío termina yéndose a pique.
Belleza sin bondad es como un vino picado
En Noviembre el frío vuelve.
Por bueno que sea un caballo, necesita espuelas.
Mujer graciosa, vale más que hermosa.
No aumentes tus riqueza por el que vive en pobreza.
Le dijo el grajo al cuervo: quítate allá, que tiznas.
Una mentira bien echada, vale mucho y no cuesta nada.
Una maravilla, con otra se olvida.
El amor muere de mal ausencia.
Pan candeal y vino tintillo ponen al hombre gordillo.
El peor enemigo es una felicidad demasiado prolongada
Lo que se da al pobre se guarda en el cielo.
Id a la feria y veréis como os va en ella.
Algunos períodos de separación conservan una buena amistad
Al que le sobre el tiempo que se ponga a trabajar.
¿Para qué quiere el ciego la casa enjalbegada, si no ve nada?.
Para un madrugador, uno que no duerma.
La envidia sigue al mérito, como la sombra al cuerpo.
Cuenta el milagro, pero no digas el santo.
Pies, ¿para qué os quiero?.
Árboles y hombres, por su fruto se conocen.
Buen alimento, mejor pensamiento.
Beberás y vivirás.
El mundo es una rosa, huélela y pásala a tu amigo
Habladas o escritas las palabras, sobran las que no hacen falta.
Compra de quien heredó, y nunca al que lo sudó.
La paciencia es el mejor escudo contra las afrentas.
Buey suelto, rey muerto.
Si se muere el que me debe, todo se pierde.
Ni en el agua ni en el viento, escribas tu pensamiento.
Se olvida una buena acción, y no un buen bofetón.
Te puedes arruinar por porfiada y por fiar.
En casa del ruin, la mujer es alguacil.
Las oportunidades no se pierden, siempre hay alguien que aprovecha lo que uno deja pasar.
No digas cuatro hasta que no lo tengas en el saco
Ser casta y de buena pasta, para buena mujer no basta.
Ladra de noche para economizar perro.
Dar carne al lobo.