Agosto, frío el rostro.
Como es la madre, así es la hija.
Buen vino tras buen caldo, no tengo bastante boca para alabarlo.
El que con locura ama, nunca llega hasta la cama.
Lo que para ti no quieres, para otro no desees.
De la mala mujer no te guíes y de la buena no te fíes.
Campana cascada, nunca sana.
Con ladrones y gatos, pocos tratos.
Pasión tapa los ojos a la razón.
El ignorante al ciego es semejante.
Ni comas crudo ni andes a pie desnudo.
Al que nace para martillo, del cielo le caen los clavos.
Carnero, comer de caballero.
Cuando mulo no moria, gallinazo comia.
A los tuyos, con razón o sin ella.
Estudiante sin blanca, de criado de un estudiante rico va a Salamanca.
Al vino y a la mujer, por el culo a poder ser.
Agua, ni quiebra hueso ni descalabra.
Déjate de medios días, habiendo días enteros.
La sugestión obra.
Entre contar y cantar, lo primero has de procurar.
Cuida bien a tu amigo y no menosprecies a tu enemigo.
De lo que come el grillo, poquillo.
Más corre un galgo que un mastín, pero si el camino es largo, más corre el mastín que el galgo.
La vida es una barca, dijo Calderón de la Mierda.
Agua estantía, renacuajos de día.
De ensalada, dos bocados y dejada.
Buena es la carne; buena es la cecina; mejor es la cocina.
Quien hace la cuenta sin el huesped, la hace dos veces.
A roma va, dinero llevará.
Irse con la soga entre los cachos.
Al pasar San Antón, sastres al sol.
Cualquier hombre, hasta el más serio, antes cornudo que en el Cementerio.
Los enemigos de la bolsa son tres: vino, tabaco y mujer.
A las diez en la cama estés.
El melón en ayunas es oro; al mediodía, plata; y por la noche, mata.
Al pobre el sol se lo come.
El último en llegar, con la más fea le toca bailar.
Nadie aprecia lo que tiene hasta que lo ve perdido.
A chico santo, gran vigilia.
Cada villa, su maravilla.
La buena cena, temprano suena.
Irse por los cerros de Úbeda.
Hacer enseña a hacer.
La vaca grande, y el caballo que ande.
Planta y cría y tendrás alegría.
Más vale lidiar con la ruin bestia que llevarla a cuestas.
Contra fortuna, no vale arte alguna.
En boca cerrada no entran moscas.
A tal casa, tal aldaba.