Alegría amagada, candela apagada.
Cuerpo en la cama, sino duerme, descansa.
El que canea, no calvea.
El amor de un hombre por una mujer se desvanece como la luna, pero el amor de un hermano por un hermano es permanente como las estrellas y perdura como la palabra del profeta.
El amor de los gatos, a voces y por los tejados.
La crítica debería de ser como la piedra de afilar, que aguza sin cortar.
Venga la alabanza que recibes de otra boca y nunca de la tuya
El árbol que no da frutos, da leña.
No te esfuerces por obtener un exceso, cuando tienes cubiertas las necesidades.
Bien casada, o bien quedada.
A las obras me remito.
No saber de la misa la media.
No es lo mismo ser cabo, que se acabo (Frase de los "abuelos" al finalizar la mili).
Hay tres cosas que el ser humano necesita en su vida: alguien a quien amar, algo que hacer y una esperanza para el futuro.
Cada hombre deja sus huellas.
El creído majadero, pierde más que el consejero.
Qué te crees la última chupada del Mango!
Piedra que rueda no hace montón.
El que adelante no mira, atrás se queda.
Febrerillo el loco, que sacó a su padre al sol, y lo aporreó.
Cruz a su ermita y el cura a su misita.
Lo que nada nos cuesta hacerlo fiesta Lo que no arrastran dos tetas, no arrastran carretas.
Dinero olvidado, ni agradecido ni pagado.
Quien tiene dolencia, abra la bolsa y tenga paciencia.
Un huésped constante nunca es bienvenido.
Amor y señorío, no quieren compañía.
Mas pesado que un biberón de mondongo.
Agua y pan, comida de can; pan y agua, carne y vino, comida de peregrino.
Un asno no aprecia compota de frutas.
A buen hambre, no hay pan duro.
Judío para la mercadería y fraile para la hipocresía.
Nadie diga "De esta agua no beberé", ni "De este pan no comeré".
Lentitud en prometer, seguridad en cumplir.
Quien fuerza ventura, pierde rencura.
Cada ratón tiene su nido y cada mujer su abrigo.
Casa sin madre, río sin cauce.
De tus herederos, sé tu el primero.
Dame dineros y no consejos.
Siempre queda algo de fragancia en la mano que da rosas.
Variante: Un grano no hace granero, pero ayuda a su compañero.
A tuertas ni a ciegas, ni afirmes ni niegues.
La contradicción es la sal del pensamiento
De amigo reconciliado y de fraile colorado, guárdate con cuidado.
En mala casa, mal amo y mala masa.
Tanto va el cantaro al agua, que al fin se rompe.
A buen santo te encomiendas.
Hasta que no muera el arriero, no se sabe de quién es la recua.
Mire usted qué dicha, perder el asno y hallar la cincha.
Hoja a hoja se come la alcachofa.
Demasiada charla al lado del horno convierte las mil hojas en carbón