Antes di que digan.
Al que no sabe de vacas, la boñiga lo embiste.
La mujer compuesta grita al marido de otra puerta.
Hermosura y castidad, pocas veces juntas van.
Hoy no se fía aquí, mañana sí.
Cada puerta va bien en su quicio, y cada uno en su oficio.
Buey sin cencerro, piérdese presto.
A la fortuna, por los cuernos.
Dineros en manga, tanto vino como agua.
Al amigo que es vicioso, tratarlo poco.
Las armas las cargan el diablo.
Burros o coces, arrieros a palos y a voces.
La primera señora, la segunda escoba.
Burlas verdaderas, peores son que agrias veras.
Cuando el sol se pone rojo es que tiene agua en el ojo.
No cambio tu cacareo por tus huevos.
Más maestra es la adversidad que la prosperidad.
Bragueta abierta pájaro muerto.
No ojos que lloran, sino manos que laboran hacen falta para remediar males.
Condición es de mujer despreciar lo que dieres y morir por lo que le niegues.
El pobrecito no es loco, pero le falta muy poco.
Quien hace un cesto hace cien.
Lo que más se quiere, presto se pierde.
La ocasión la pintan calva y hay que cogerla por los pelos.
A fortuna adversa no hay casa enhiesta.
A todo se acostumbra uno en esta vida, menos a no comer.
El que tiene las lagrimas hondas, que empiece llorar temprano.
Gallina que come huevo, aunque le quemen el pico.
Alcaraván zancudo: para otros consejo, para ti, ninguno.
A candil muerto, todo es prieto.
Ande o no ande, caballo grande.
Quien hijo cría, oro cría.
Las flores y la ocasión, son de poca duración.
Con un palo y una caña, hasta las mas verdes caen.
Dios castiga, pero no ha palo.
Cuando el invierno primaverea, la primavera invernea.
El tiempo y la marea, ni se paran ni esperan.
Cultiva centeno, mientras brilla el sol.
Dios nos dé lo necesario, que ser rico es un calvario.
El que de mañana se levanta, en su trabajo adelanta.
El amor no quiere consejo.
Los enemigos del casado son tres: la moda, el modista y la mujer.
El mal de tonto, no tiene cura.
No te metas en pleito de marido y mujer, porque se arropan con la misma sabana.
De tus hijos solo esperes lo que con tu padre hicieres.
Con "quizás" nunca hagas cuenta.
Hormigas en ringlera, o temporal o sequera.
Buen año de miel, que van los zánganos a por agua.
Lo que la mujer no logra hablando, lo logra llorando.
A quien no quiere caldo, tres tazas y la última rebosando.