Cual el tiempo, tal el tiento.
Los muertos traen el buen o el mal tiempo
Buenas acciones valen más que buenas razones.
A otra cosa mariposa.
Nunca llueve a gusto de todos.
Pan es pan, jalea es jalea, no hay amor sin una pelea.
Con tripas vacías, no hay alegrías.
El que sabe sabe y el que no es jefe
Los extremos nunca son buenos.
Los nabos en adviento, y las cerezas en habiendo.
El tuerto es el rey en el mundo de los ciegos.
Al triste, el puñado de trigo se le vuelve alpiste.
No hay más bronce que años once, ni más lana que no saber que hay mañana.
En las caricias de otoño, se empieza en la cara y se acaba en el coño.
Es costumbre de villanos tirar la piedra y esconder la mano.
Dios castiga sin palo ni piedra
El viejo tiene la muerte ante sus ojos, el joven a su espalda.
Hacer una montaña de un grano de arena.
Si te sobra el tiempo de joven, de viejo se te esconde.
Llover sobre mojado, mil veces ha pasado.
Contigo, pan y cebolla.
La mujer lunarosa, de suyo es hermosa.
Debo, no niego; pago, no tengo.
Cuando veas al erizo comiendo madroños, entrado está el otoño.
Cuando el pobre lava, llueve.
Boda mojada, novia afortunada.
Cuando comienzan las uvas a madurar, comienzan las mozas a bailar.
Hoy te lo dice tu amiga.
Araña ¿quién te arañó? Otra araña como yo.
A río revuelto, ganancia de pescadores.
No hay caracol que no tenga vuelta.
Una palabra bondadosa puede calentar tres meses de invierno.
Dios da frío según la ropa.
Los refranes no engañan a nadie.
Mujer de lengua certa, mujer refranes.
Saber refranes, poco cuesta y mucho vale.
El amor destierra la vergüenza.
Soldado que huye sirve para otra guerra.
Vecina de portal, gallina de corral.
Llueve a cargas, que hecho está donde caigas.
Dime de lo que presumes y te diré de lo que careces.
El amor tira más que una yunta de bueyes.
Cuando Dios quiere, a todos los aires llueve.
Septiembre benigno, octubre florido.
Como quitarle el poto a la jeringa.
De todos los santos a adviento, mucha lluvia y poco viento.
Una tormenta de arena pasa; las estrellas permanecen.
A muy porfiado pedir, no hay que resistir.
Cantan la nana a los cigoñinos las campanas.
Niebla en el valle, labrador a la calle.