Se recuerdan los besos prometidos y se olvidan los besos recibidos
Ni en invierno ni en verano, dejes la manta en casa del amo.
Por San Mateo, tanto veo como no veo.
Buscar aguja en un pajar, es naufragar.
El que en verano no trilla, en invierno no come.
La muerte tiene las piernas frías.
O llueve o apedrea, o nuestra moza se mea.
Aquí se rompió una tasa, cada quien se va a su casa.
El deseo hace hermoso lo feo.
A todo marrano le llega su diciembre.
Refranes viejos son verdaderos.
Allí haz a tu hijo heredero, donde anda la niebla en el mes de enero.
Grano a grano la gallina llena el buche.
El perro viejo cuando ladra da consejo.
Las palabras amables enfrían mejor que el agua.
De San Martín en adelante ya no hay diablo que aguante.
Cuando la desventura llama a la puerta se descubre que los amigos se han dormido
Cuando Noviembre acaba ya el invierno empieza.
Septiembre muy mojado, mucho mosto pero aguado.
Peor es mascar lauchas
Ni mozo dormidor, ni gato maullador.
Temporal de noche, mucho ruido y pocas nueces
Ocho de invierno y cuatro de infierno.
Cuando el búho canta, o llueve o escampa.
Hijo sin dolor, madre sin amor.
Abril, lluvias mil.
Refranes y sustos, hay para todos los gustos.
Niebla en verano, norte en la mano.
Fraile convidado echa el paso largo.
Quien se ha cansado bajo el sol del verano, que se guarde del sol del invierno y se caliente al calor de la chimenea
Amores de una señora, se olvidan con otro amor.
Joven madrugador, viejo trasnochador.
El que la hace, la paga.
Diga mi vecina, y tenga mi costal harina.
Palabras y plumas el viento las tumba.
Más doblado que carpa de camión.
En tus apuros y afanes, acude a los refranes.
A quien paga adelantado, mal le sirve su criado.
Calabazas coloridas, en otoño recogidas.
Una golondrina no hace verano.
El luto de la abuela, corre que vuela, y el del abuelo, lo que dura el duelo.
Creerse el papá de los helados.
Sobre gustos y colores no han escrito los autores.
Poco a poco hila la vieja el copo.
No hay caldo que no se enfríe.
Ni en pelea de perros te he visto
Palos por que bogas, palos por que no bogas.
A otro perro con ese hueso.
Hoyo en la barba, hermosura acabada.
La gracia de cada refrán, es decirlo en el momento y el lugar en donde van.