Amistad veloz, arrepentimiento asegurado
Mientras novia, reina; cuando mujer, sierva.
Mejor pájaro libre que rey cautivo.
No te enamores hasta el punto de no saber cuándo llueve
Hablar con lengua de plata.
Echa cuentas, que te saldrán cuentos.
No siempre huye el que vuelve la espalda
Las lágrimas de los buenos no caen por tierra, al contrario van al cielo, al seno de la divinidad.
Cartas que deprisa se escribieron, mil disgustos dieron.
Mucho vuelo el viento, pero más el pensamiento.
Tengo un filo, que si me agacho me corto.
Solamente los imbéciles no cambian de opinión
Ni patos a la carreta, ni bueyes a volar, ni moza con viejo casar.
Callar y callemos que todos de barro semos.
Adonde halló un panal, vuelve el oso a husmear.
Hacer de un camino, dos mandados.
Vida sin amigo, muerte sin testigo.
Chaqueteros y ramplones, en cada pueblo, montones.
Un indio menos, una tortilla mas.
Más que mil palabras inútiles, vale una sola que otorgue paz.
Al aprendiz sin pelo, jodelo.
Los amigos se comprenden mejor en la distancia
Antes de que la luz del sol pueda brillar a través de la ventana, deben levantarse las persianas.
De tierra de alacranes, pocos panes.
Un asno siempre da las gracias con una coz.
Zun de noche, se sube a un coche
El hijo muerto, y el apio al huerto.
Lo que mece la cuna, hasta la muerte dura.
Resbalada no es caída, pero es cosa parecida.
Dices tu pena a quien no le apena, te quejas a madre ajena.
Más vale un día alegre con medio pan que triste con un faisán.
Hacer más daños que un mico en un pesebre.
Ni caldo recalentado ni amigo reconciliado.
El ojo del amo engorda el ganado.
Es más fácil hacer un camello saltar una zanja que hacer un tonto escuchar la razón.
Caldo de gallina, a los muertos resucita.
Noche toledana. (Irse de farra).
Por el amor de una rosa, el jardinero es servidor de mil espinas.
Es mejor sudar que temblar
Estar en ayunas no mata, pero la glotonería sí.
La casa compuesta, la muerte a la puerta.
Para lo malo, de peña; para lo bueno, de cera.
Nunca anochece donde se ama.
Quien con hambre se acuesta, con pan sueña.
De buena harina, buena masa.
En Marzo los almendros en flor y los mozos en amor.
El ladrón juzga por su condición.
Responder al airado luego, es echar leña al fuego.
Aunque me veas vestida de lana no soy borrego.
Vive con ilusión mientras estés vivo, el ágil siempre sale adelante. Vi las llamas de una mansión, pero en la puerta yacía un muerto.