Fue por lana el avispado, pero volvió trasquilado.
El arenque cuelga de sus propias agallas
Relámpago al oriente, agua al día siguiente.
Cuando estás solo contigo mismo no puedes mentir.
Predicar en desierto, sermón perdido.
Uno trabajando y cuatro mirando, el caminos está arreglado.
Más vale salto de mata que ruego de hombres buenos.
Cuando llueve en San Canuto, tres meses justos.
Ni casa en dos lugares, ni paja en dos pajares.
A chico pajarillo, chico nidillo.
Si tu dicha callaras, tu vecino no te envidiara.
La mujer cuanto más pequeñita mejor
él que no aprecia uno, no puede conseguir mil.
El tiempo es como una flecha que vuela.
Las palabras son como las piedras, que no se pueden revocar.
Aunque me eches losperros al rabo, me lleve el demonio si dejo el nabo.
Dale un golpe a todas las plantas y ninguna caerá
La cara del santo hace el milagro.
Hay que sonreír antes de ser felices, a menos que se quiera morir sin haber sonreído nunca
Más cura el tiempo que soles y vientos.
Dentro del cielo tú forjas tu designio. Lo decretarás: ¿acaso te hastíes y aquí nos escondas tu fama y tu gloria en la tierra? ¿Qué es lo que decretas?
Cada tierra bien su fruto lleva; más no el que tu quieras.
Los pájaros escuchan las palabras del día y las ratas las palabras de noche.
El tronco de enero, no le pongas en el humero.
A más edad, más conocemos del mundo la falsedad
El que llega tarde, no bebe caldo
En enero no te separes del brasero.
A canto de pájaro y a gracia de niño no invites a ningún amigo.
Lo que hace el necio a la postre, eso hace el sabio al principio.
Mira a las estrellas, pero no te olvides de encender la lumbre en el hogar.
Cuanto más grande la cabeza, más fuerte la jaqueca.
El cariño alimenta tanto como el odio consume
Arco iris, o pronto llueve o aclara en breve.
A fuego y a boda va la aldea toda.
El que quiere subir inventa la escalera.
Solo se tiran piedras contra el árbol que da frutos.
Está como la reina mora que a veces canta y a veces llora.
Sigue la senda, aunque dé rodeos; sigue al jefe, aunque sea viejo.
En casa de viejo: no faltará un buen consejo.
Duerme, Juan, y yace, que tu asno pace.
La fantasía, de hecho, es la cara oculta y secreta de la realidad
Paloma que va volando no dice a dónde ni cuando.
Quien tras el caldo no bebe, no sabe lo que se pierde.
En el molino hacen falta dos piedras, en la amistad dos corazones
El mono sabe el palo al que trepa.
Guárdate del amor que te mira los bolsillos
Tropezando se aprende a caminar.
El que te habla de sus penas, espera que se las resuelva.
Majada forera, sestil de verano, quien aquí te puso, mal sabe de ganado.
La mentira busca el rincón.