Cuando la alegría a la sala llega, el pesar esta subiendo las escaleras.
Qué bonito es ver llover y no mojarse.
En San Antonio cada pollita pone huevo
La mujer es como el sendero por el que se camina: no se debe pensar en los que ya lo anduvieron ni en los que lo andarán.
Cuando todo está perdido, no hay golpe peligroso.
No hay mejor beleño que el buen sueño.
Las palabras son las palabras, pero es el dinero el que adquiere tierras.
No hay alegría sin aburrimiento
Si la suerte quiere ir a ti, la conduciras con un caballo, más si quiere irse romperá una cadena.
Mejor una palabra que serene a quien la escucha que mil versos absurdos.
Estornudos y frailes, salen a pares.
Aun conociéndolo, el cura y la mariposa caen en el fuego
La belleza passa, la sabiduría permanece.
si bebes el agua, sigue la costumbre.
¿Vas a seguir, Abigaíl?.
Nos vengamos de una vileza cometiendo otra
La mujer sabía edifica su casa; más la necia con sus manos la derriba.
De trigo o de avena, mi casa llena.
Bella por fuera, triste por dentro
Si quieres que el ciego cante, la limosna por delante.
Lobos de la misma camada.
El trigo y la mujer a la candela parecen bien.
Cuando llueve y hace sol, canta el gallo del Señor.
Las palabras no dan fuerza a las piernas.
Al mal tiempo, buen paraguas.
Con arte y con engaño se vive la mitad del año y con engaño arte se vive la otra parte.
Si con refranes, y no con leyes, se gobernara, el mundo andaría mejor que anda.
Digas lo que digas, siempre dirán que dijiste, que no dijiste nada
Que tu corazón se enderece: aquí nadie vivirá para siempre.
Al sudado, el agua fría a un lado.
Cabra en un sembrado, peor que un nublado.
Lana y no algodón, para el frío y el calor.
El hábito no hace al monje.
Variante: El perro y el niño, donde le ponen cariño.
Cuenta tu pena a quien sabe de ella.
El arco al poniente, desunce los bueyes y vente.
El bien que hicimos en la víspera es el que nos trae la felicidad por la mañana...
En mi huerto te crié, de tu fruto nunca comí, los milagros que tú hagas, que me los cuenten a mí.
Baila más que un trompo.
Nada más que me enderece dijo el jorobado.
Alegría y desgracia no son eternas
Del tronco caído todos hacen leña.
El consejo del viejo frailuco, hay que ser cuco.
La generación anterior planta árboles y la posterior se cobija a su sombra.
Algunos buscan la felicidad. Otros la crean.
La mancha de mora con mora verde se quita. Refran español.
Cielo aborregado, suelo mojado.
A una bella muchacha nunca le falta enamorado.
Lluvia y sol, fiesta de caracol.
Los compañeros de cama se escogen de día