Reza, pero no dejes de remar hacia la orilla.
Quien escucha lo que no debe oye lo que no quiere.
A la mujer bailar, y al asno andar y rebuznar; faltando quien, el diablo se lo ha de enseñar.
No lleves leña al monte.
Traducción: En el mes de los muertos -noviembre-, mata tus cerdos.
Cuando la desgracia se asoma a la ventana, los amigos no se acercan a mirar.
El que se acuesta con niños, se levanta meado.
Donde una cabeza grana, otra es vana.
Pan tierno y leña verde, la casa pierde.
La mentira puede correr un año, la verdad la alcanza en un día.
Ni la novia sin cejas, ni boda sin quejas.
Vivirás dulce vida si refrenas tu ira.
Remendando, remendando, vamos la vida pasando.
Riña de amantes, agua referescante.
Quien ríe y canta su mal espanta
Chocolate frío, échalo al río.
El yerro del médico, la tierra lo tapa; el del letrado, el dinero lo sana; el del teólogo, el fuego lo apaga.
Gota a gota se forma el río.
Cuando una desgracia amaga, otras vienen a la zaga.
El carbón que ha sido lumbre, con facilidad se enciende.
La monotonía genera aburrimiento
Muchas palabras verdades se dicen en broma.
Casamiento y mortaja del cielo bajan.
El niño meón, que calaba siete mantas y un colchón.
Alforjas llenas quitan las penas.
Muérome de hambre, de frío y de sed: tres males tengo, ¿de Cuál morir?.
No haciendo viento, no hay mal tiempo.
Elogia el campo maduro, no el maíz verde.
Si el cura se resfría, hasta el monaguillo tose.
Clérigos, frailes y pardales, son malas aves.
El que más bosques busca, más lobos encuentra.
Acabar como el Rosario de la Aurora.
Buen año de miel, que van los zánganos a por agua.
Al pan pan y al vino vino, y el gazpacho con pepino.
Invierno bueno pasarás si cerdo, grande o chico, matarás.
En San Antonio, la vieja tiró el carrete al fuego.
Variante: Si la envidia fuese tiña, ¡qué de tiñosos habría!.
Si se dejan abiertas las puertas, los cerdos correrán al trigo
Por la caridad entró la peste. (Miguel Angel Fuentes)
Apúrate despacio, sin prisa y sin pausa, y cuando llegues a la cumbre de la montaña, sigue subiendo.
A marido ausente, amigo presente.
Una sola vez no es costumbre.
Enfermo que come y caga no tiene nada
Cuando un sábado al anochecer veas nubes pardas, al otro día domingo.
El yerro del médico, la tierra le tapa; el del letrado, el dinero le sana.
El amor enseña a los asnos a bailar
A la luz de la candela, toda rústica parece bella.
Bien sabe el asno en que casa rebuzna.
Cuando el arco iris se ve, o ha llovido o va a llover.
Vida sin amigos, muerte sin testigos.