Blanco o negro, el perro siempre es perro.
Comida que mucho hierve, sabor pierde.
Para todos hay un cementerio.
A quien de bailar tiene gana, poco son le basta.
No ha visto muerto cargando basura.
No hay que empezar la casa por el tejado.
Amigo si te echas novia, échatela entre semana, porque en llegando al domingo, la más cochina se lava.
Solo hazlo y terminará el pánico.
Si sale cara, gano yo; si sale cruz, pierdes tú.
Mujer con toca, dos veces si.
Cuando pasan rábanos, cómpralos.
El estreñido muere de cursos.
Todo se pega, menos la hermosura.
Para gozar de la vida, no hay que pedirle todo: Solo hay que pedir vida para gozar todo.
Cada uno quiere llevar agua a su molino y dejar seco el de su vecino.
Más matan cenas que guerras.
Quien habla sin razonar, mucho lo ha de lamentar.
Guarismo eres y no más; según donde te pongan, así valdrás.
Fruto del árbol ajeno, sale de balde y sabe bueno.
Sol madrugador y hombre callejero, no los quiero.
La esperanza es un buen desayuno; pero una mala cena.
Uno tiene la fama, y otro lava la lana.
El sabio convive con la gente sin criticar, el necio critica sin convivir.
No todos los viejos son sabios, ni todos los sabios son viejos.
A la que te criaste, te quedaste.
El amor es un acto de fe, y quien tiene poca fe tiene poco amor
Da Dios almendras al que no tiene muelas.
Manda y descuida; no se hará cosa ninguna.
No fío, porque pierdo lo mío.
Quien hace mal, aborrece la claridad.
La vida es aquello que te va sucediendo mientras tu te empeñas en hacer otros planes.
Mas vale un grito a tiempo que un sermón bien deletreado.
Perder es mucho ganar, si no has de volver a jugar.
El que no tiene una cruz, se la están haciendo.
Arandino, borracho fino.
Junta de cuatro, junta del diablo.
Madre, ¿qué cosa es casar?. Hija: hilar, parir y llorar.
Berzas y tocino, manjar de vizcaíno.
Durará o no durará, pero lo que es hacerlo, hecho está.
Date a placer, Miguelejo; morirás de viejo.
Nadie muere la víspera de su muerte.
Amor nunca dice basta.
Quien sabe ceder, sabe vencer.
Comprar y vender excelente camino para enriquecer, que trabajando, solo has de padecer.
Al hombre y al caballo, no apurallo.
No por mucho cargar sobre los hombros a los amigos te vuelves jorobado
A la fea, el caudal de su padre la hermosea.
Solo nadando contra corriente es posible alcanzar la fuente.
La alegría en el alma sana se cría.
Cada cual sabe lo que carga su costal.